sábado, 28 de junio de 2008

MECANO, EN EL TIEMPO Y EL ESPACIO

AUTOR: MUNIR EDUARDO ELUTI CUETO.


RELATO EN PROSA A NIVEL TEMPORAL:,


"Dedicado a todos los fans del mundo de mecano; en los cuales yo me incluyo. Por la infinita perduración del maravilloso legado musical de tan extraordinario grupo; en la memoria, inconsciente colectivo musical mundial, registrado en nuestras largas, duraderas y acumulables memorias... y en el tiempo y el espacio".



Con el correr de las artísticas épocas siderales acontece el surgimiento de una corriente, y ésta a su vez es reemplazada por otra. Perdurando en nuestra memoria, un nombre inmortal, mantenido glorioso y omnipotente en el devenir de los tiempos: MECANO, EN EL TIEMPO Y EL ESPACIO.

Cual inigualable conjunto, que en las recónditas y duraderas extensiones, temporales ha pasado a conformar una parte de nuestro inconsciente colectivo. Porque estampadas están en nuestra memoria las inmortales melodías de sus canciones.

Que imaginariamente nos llevan a soñar y a vivir en una dimensión supraterrenal, del mundo de la música. Por medio de esos pasajes y caminos metafísicos, extendidos mediante los inigualables y endiosados registros musicales, que habitan en el incomparable y paradisíaco universo local, de tan extraordinaria diva, diosa y deidad, cual extraordinaria artista que reina y gobierna en los dominios de nuestras atentas mentes, bajo el omnipotente nombre de ANA TORROJA.

¿Cuánto le debemos a tan incomparable divinidad?, ¿Tiene algún precio, el maravilloso y musical universo de metafísicos y lejanos sueños? ¿En los cuales nos ha llevado a vivir? Situados en otra dimensión temporal, mental y musical.

Más con esa extraordinaria y notoria sencillez, nos apasiona con una atmósfera de incomparable talento; mediante perfectas lecciones de genialidad e incomparable potencial artístico.

Cabe mencionar a esa omnipotente dupla de genios, proyectados por las siderales rutas trazadas por sus mágicas e indescriptibles composiciones musicales.

Por cual pasaje surrealista, en el cual viajamos estelarmente, en esos maravillosos caminos, que nos muestran las metafísicas rutas de sus extraordinarias estructuras melódicas.

Universos de creaciones musicales orquestadas y armónicas nacen de tan maravillosas manos y mentes de dos hombres; que por medio de sus inigualables habilidades artísticas; adquieren las categorías de genios: José Maria y nacho cano.

Y en nuestro subconsciente perdura y trasciende ese inmortal recuerdo; que nos lleva a soñar y a vivir en otra dimensión que no pertenece a este musical, impersonal y comercial mundo.

No nos importa el tiempo, ni el remoto transcurrir de los días, semanas, meses o años. Porque en la memoria del fan, el recuerdo de mecano reina, glorioso y omnipotente brillando y resplandeciendo ocupando un lugar atribuible a la veneración.

Mecano, en el tiempo y el espacio. Tu recuerdo e imagen es parte de nuestro inconsciente colectivo, sin tiempo cronológico; como cual imaginario habitante en los recónditos y milenarios rincones de nuestra amplia y basta memoria.

Y en cual viaje introspectivo, rumbo a los privados dominios mentales, encontramos las aureolas imaginarias de nuestro predilecto y endiosado grupo. Porque en este devenir mundano de ruidos mercantiles, posmodernistas, y modas superfluas; el icono de mecano prevalece y perdura en nuestro mundo circundante, enraizado en el espíritu del fan, entre el tiempo y el espacio.

FIN.

viernes, 27 de junio de 2008

ODA AL MECANERO

AUTOR: MUNIR EDUARDO ELUTI CUETO.

"Este poema está dedicado a todos los seguidores del grupo MECANO, a nivel mundial, de los que personalmente también me incluyo".


1

Entre lejanías, soles y conciertos;
Busco tu recuerdo sideral.
El icono de mecano es incierto,
Por su gran regreso triunfal.

2

Sigues sus éxitos y sus carreras,
Abarcando toda melancolía alguna.
Como una niña y su espera,
Marcando el compás con “Hijo de la luna”.

3

A su regreso, tú si estás alerta,
Siendo torrojero, nachista, o joseísta.
Como Ana en “Naturaleza muerta”;
Y con intenso, matiz de surrealista.

4

Pero no caigamos en extremismos,
Esta lucha nos podría dar de baja.
Al pregonar nuestros idealismos,
Como Mario en “Cruz de navajas”.

5

Nos invade un profundo dramatismo,
Al añorar esas esferas lejanas.
Porque MECANO, NO ES VIL CONSUMISMO,
Como toda una ilusión profana.

6

Con deidades, reinas y figuras,
El ranking vende en su estelar:
Y como MECANO no hay ninguna.
Estrella que imite su brillar.

7

Y navegamos por la ruta espectral,
Buscando algún hermano mecanero.
Como quine hace un “viaje espacial”,
Y llegando a su destino primero.

8

Viviendo con todo misticismo,
El legado de un icono mundial.
Exploramos en el simbolismo,
De este grandioso grupo sideral.

9

Vibro, canto, y bailo sus canciones,
Y así me pierdo en la alborada.
Sus letras me llenan de emociones,
Al decir “Japón”, o “”no pintamos nada”.

10

Sus temas me señalan “Aidalai”,
Cuando me detengo en “La estación”.
O al viajar entre “Hawai-Bombay”
Me encantaría jugar con “El balón”.

11

Con cuerpo y corazón de mecanero,
Siempre voy a recordarte:
Lo propago con esmero:
MECANO: ME CUESTA TANTO OLVIDARTE.

FIN.

UN CÍRCULO MUSICAL






UN CÍRCULO MUSICAL

"…En esta posada los muertos
cuentan su vida y se ríen de quien
estando vivo desea estar muerto,
en el más allá nunca dan de beber.

Alza tu cerveza, brinda por la libertad,
bebe y vente de fiesta,
y a la muerte emborráchala…”

Fragmentos de la canción: “La Posada de los Muertos”.
Del grupo español "Mago de Oz".


Y sin embargo no quería sacarla debido a su enorme envergadura, ya que las caballerizas reales son muy pesadas y costosas, pero sabía que tenía que hacerlo, claro que en todo caso lo que él creía no tenía ninguna importancia, ya que el sacarla de donde estaba estacionada era un deber. Estacionada se encontraba su caballeriza real, en la parte específica de su pieza; que Julio César llamaba el anfiteatro romano. El mismo que en la antigüedad, pasaban gladiadores, leones, y tigres. Ahí, en ese lugar específico de descanso en la actualidad, pero de lucha en la antigüedad, era donde Julio César acostumbraba a dejar su motocicleta Yamaha, y por donde transitaban además las gloriosas caballerizas reales, que se dirigen a las ensangrentadas contiendas romanas y a las carreras. Julio César era muy ordenado con sus cosas y libros de la cultura romana, y lo hacía como las gradas de tres partes: Ima cavea, media cavea y summa cavea, donde en la antigüedad, los espectadores del anfiteatro romano, se ubicaban de acuerdo a su puntual clase social. Porque la ima cavea era la parte situada entre la orquesta y el primer praecinctio o diazona, que es un pasillo semicircular que divide la cavea longitudinalmente en diversos sectores por un muro. La media cavea era la parte situada entre el primer y segundo praecinctio; y la summa cavea era la parte situada en el lugar más alto del graderío; mientras que la cavea (tan nombrada) era la parte del teatro dotada de gradas o peldaños, reservada a espectadores cuyo perímetro es semi circular en el anfiteatro romano. El compromiso de Julio César era en la noche con fantasmas, sombras tenebrosas, imágenes y luchadores; con su infinito manto de sombras que todo lo cubre era la fiesta, a diferencia de los juegos del circo romano de la antigüedad, que se celebraban de día. Julio César en los momentos en que ordenaba sus cosas en su anfiteatro romano subterráneo, de acuerdo a sus respectivas y exactas jerarquías, no se distraía recordando a su novia Magdalena. Sí, se llamaba Magdalena su novia por una obra de la arquitectura de la comunidad de Sevilla (España), la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, que data del siglo XIII, en el año 1248 de su construcción. Magdalena era rubia, como los pelos de los yelmos que tenían los gladiadores, con una linda imagen ya que Julio César veía en ella a la figura de la emperatriz romana, la esposa del César. Pero desgraciadamente para Julio César Magdalena tenía serios retrasos psicológicos, con una mentalidad santa e ingenua, ya que a los diez y ocho años, tenía la forma de pensar de una niña de siete; porque le gustaba jugar con los gladiadores del circo romano entre sus juguetes favoritos, y escuchar por poco tiempo, las historias que Julio César le acostumbraba a contar, antes de dormirse. Narraciones del anfiteatro romano, que era un tipo de edificio público de dicha civilización, utilizado para espectáculos de gladiadores y venationes, o lucha de animales. Por consiguiente, Julio César contaba entre sus favoritos a los construidos en Etrunia y Campania del siglo II antes de Cristo. Julio César además le contaba a Magdalena que la diferencia más notoria entre el anfiteatro romano y el teatro romano clásico, es que el anfiteatro romano es de forma circular u ovalada; mientras que el teatro romano clásico es de forma semicircular, y por otra parte el circo romano es utilizado para carreras, con forma elíptica. Entre las largas conversaciones de la cultura romana que tenía Julio César con Magdalena, su tema favorito consistía en el anfiteatro romano más conocido que era el Coliseo de Roma, llamado “Anfiteatro Flavio”. En honor a la Dinastía Flavia, porque tenía una gran estatua, el Coloso de Nerón; siendo construido por el emperador Vespasiano entre los años 70 y 72 después de Cristo en el siglo I, en el centro de Roma. Fue el anfiteatro más grande construido en el imperio romano, terminando su edificación en el año 80 después de Cristo, por el emperador Tito; (y modificado durante el reinado del emperador Domiciano). Su inauguración duró 100 días y consistió en sangrientas contiendas de gladiadores y fieras, por la diversión del pueblo romano. Poseía una capacidad para 50.000 espectadores, con 80 filas de gradas, y los que estaban cerca de la arena eran el emperador y los senadores, y a medida que se ascendía se situaban por los diferentes estratos inferiores sociales. En el coliseo se llevaban a cabo luchas de gladiadores, y espectáculos públicos, además de caza de animales, ejecuciones, recreaciones de famosas batallas y obras de teatro de la mitología clásica, que duraron quinientos años, celebrándose los últimos juegos de la historia en el siglo VI. En la actualidad está considerado como uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica, declarado en 1980 Patrimonio de la humanidad por la Unesco. Pero a Magdalena le aburrían incansablemente estas historias, que le apasionaban a Julio César, y que le acostumbraba a contar antes de dormirse. La ubicación de la casa de Julio César, que se situaba en el campo, era la misma que tenía el anfiteatro romano, vale decir al centro, igual que en Roma. Donde hay dos calles principales que cruzan la ciudad de parte a parte: El cardo con dirección norte-sur, y el decumano, con dirección este-oeste. Como en la antigüedad, la misma que tenía el anfiteatro romano, y que esta ubicación daba al centro de su campo, que peyorativamente le decía Roma. La casa contaba con pisos de madera, patio interior, exterior, ventanas y balcones. En la noche, los ladridos de Emperador hacían eco en todo el campo; al mismo tiempo que el capataz Centurión llevaba el fusil como el tridente, similar a la costumbre de los gladiadores romanos, ya que su tarea consistía en cazar al lobo. Mis padres no estaban ese verano, pensaba Julio César, porque salieron en viajes de negocios como quien visita al César, ya que eran las fechas de los juegos romanos, como se habrían celebrado en tiempos de antaño. Julio César después de haberle dado las instrucciones al capataz Centurión de cazar al lobo, toma su caballeriza real y se dispone a realizar el comienzo de su trayecto hacia el Coliseo. Pero en la ruta realiza una mala maniobra, entre el ruido de su caballeriza real y el asfalto del camino y se golpea su cabeza en una rama. Claro que como llevaba su casco como yelmo, el daño no fue tan notorio; por lo que Julio César cae al suelo ileso, recriminándose en sus divagaciones mentales: Estoy concluyendo, que el haberme influenciado por los romanos, al consumir vino con especias, seguido de lo que podrían haber sido hongos alucinógenos que los gladiadores usaban de anestesia, para el dolor después de sus combates, no fue bueno. Mientras se frotaba su cuerpo de dolor. Pero como Julio César no tenía en su poder, hongos alucinógenos, acostumbraba a consumir para ocasiones de fiesta pastillas de “éxtasis”. Fáciles de conseguir y canjear como denarios en las noches de bohemia de los bares; que le provocaban alucinaciones, recordando la película “Gladiador”, el lobo, las historias que le acostumbraba a contar a Magdalena, las estrellas luminosas del Coliseo, la arquitectura romanticista donde el arte huye de la belleza exterior para buscar la interior; porque de esta forma el arte predomina por sobre el ser. Julio César también divagaba con la arquitectura romana, destacada por lo grandioso de sus edificaciones, su solidez que la ha hecho perdurar en el tiempo, siendo las construcciones muy semejantes unas a otras, y con mucha distancia entre ellas, (como la distancia que existía de la casa de Julio César al Coliseo). Porque la arquitectura romana, tiene su origen en la etrusca, influenciada por la griega, después de las guerras púnicas del año 146 antes de Cristo; entonces Julio César nunca pensó que al dirigirse al Coliseo, iba a una contienda como la de los gladiadores romanos con seres pintados, propio del actual arte de las juventudes que se suelen teñir los cabellos; como los antiguos yelmos que utilizaban los luchadores de la antigüedad. Una vez que Julio César recuperó la conciencia, despertó con dolor de cabeza, y yacía tendido en el suelo, con la caballeriza real aplastándole las piernas, se paró se puso su casco, (que creía que era un yelmo) y se dirigió al Coliseo. En el trayecto llegó hasta el arroyo para cruzarlo por el puente. Volteó la cabeza que le zumbaba, apagó el motor de su caballeriza real, se bajo y contempló el agua. Recordando la novela “Yo Claudio”. Al ver su reflejo en el arroyo, notó que se había puesto el casco en la cabeza, y en el agua cristalina como de fuente medieval, vio como una predicción que tenía puesto un yelmo de gladiador. Subió a la caballeriza real y viajó del lugar donde estaba el arroyo hasta el Coliseo. En su interior habían pasillos con puertas de acceso, ya que a los teatros romanos no se accedían por las laterales, (sí con los griegos), sino por las puertas o “vomitorios”. Establecidas por el emperador Domiciano en la antigüedad. El nombre del bar El Coliseo fue por sus proporciones y en homenaje a una estatua de bronce de Nerón, que decoraba la sala como circo romano. Las gradas, que eran puestos inferiores más cercanos a la pista, estaban reservadas a los senadores, las situadas encima de ellas a los caballeros; en las demás las gentes del tercer Estado, y las damas con los hombres. Entre toda la multitud de espectadores que había esa noche en el bar el Coliseo, Julio César se abrió paso en la medida que el público lo dejaba, porque los habitantes del pueblo correspondían a los espectadores, quedándose en los asientos del emperador, vale decir su mesa reservada, ya que las otras mesas de alrededores, las ocupaba otros espectadores, y en la antigüedad correspondían a la familia del César, y a los senadores; en ese especial lugar reservado ya que Julio César antes de salir, había tenido la precaución de llamar al celular del portero del bar el Coliseo. Y tenía sus ubicaciones diferentes a las graderías donde estaban los palcos, que los emperadores hicieron para ellos y sus acompañantes. Cuando llegó al coliseo las estrellitas circulaban en la pista cambiando de color; y reflejándose en el gran cetro circular metálico, parecido al del emperador romano que usaba para los premios de los gladiadores que vencían. Mientras tanto en la casa de Julio César, el capataz Centurión recorría la comarca con su rifle y tiros en el hombro izquierdo, por la costumbre de los gladiadores que así cargan su tridente para dar cacería al lobo. Después de una ardua travesía entre el público, Julio César ya logra tomar ubicación en su localidad especial. Por supuesto las cervezas y el vino con especias, según la antigüedad no podían faltar en una noche celebración, ya que ese era el consumo cotidiano de los gladiadores que sobrevivían al circo romano. Entre el sonido de la música, Marco Antonio le dice a Julio César que andan jóvenes punk dando vueltas, ya que en sus cabezas se logra ver como yelmo los colores teñidos de su pelo, y el peinado tipo mohicano igual que los cascos de los gladiadores; en una actitud agresiva. Se desplazaban por los alrededores de las afueras del coliseo, en sus respectivas caballerizas, pero no eran reales como la Yamaha de Julio César. Tenían otras monturas y banderines de alforjas, estacionadas afuera y sus jinetes estaba en otra localidad circular, reían y consumían vino con especias, al igual que Julio César. Usaban chaquetas de cuero negro, y algunas recortadas en sus mangas, como cotas de maya, además de medallones de la suerte para los combates de los gladiadores, según viejas leyendas. Los seis tenían peinados tipo mohicano, cortados a los lados, calvos y pintados colores rojos, como los cascos de la antigüedad, similares a los yelmos de guerreros romanos como los de la novela “Yo, Claudio”. El rock se escuchaba por la pista circular, como si se tratara de una arena caliente al sol, una arena donde se enfrentaban los gladiadores, y afuera en la entrada se veía el letrero luminoso que decía bar “El Coliseo”. Por otra parte el lobo merodeaba el campo, al mismo tiempo que el capataz Centurión dispara al aire, para tratar de ahuyentar al lobo, y en esos momentos de tensión piensa, “quizás podrá atacar a Magdalena, o está en problemas”; entonces en una nocturna carrera se dirigió al campo. El lobo al oír el tiro, corrió por la puerta trasera de la biblioteca de la casa de Julio César que estaba abierta hacia el campo. En eso el capataz Centurión llega por su lado derecho, y el lobo le pasó rozando desapareciendo en la espesura de la pradera, sin poder cazarlo. En el Coliseo los amigos de Julio César no pasaba de la primera ronda pero Julio César estaba mal. ¿Le habría afectado el viaje?. ¿El golpe?. ¿La lectura de la obra “Yo, Claudio”?. ¡No!. Estaba mareado y es porque había caído víctima de las ilusiones etílicas, ¡encerradas!, en su envase de cristal. Más el efecto de las pastillas de éxtasis. En ese momento, cae a la mesa adonde estaba Calígula, un botellazo de la otra mesa que decía: ¡Son unas plastas!. Volcando los tragos. Al mismo tiempo que unas miradas de odio se cruzaban de mesa a mesa. Octavio Augusto intentó controlar la situación si les reponían el vino con especias, pero fue inútil. Marco Antonio ya estaba listo para luchar, y Julio César no sabía qué pasaba, había escapado de la realidad, desfilaban imágenes en su mente, viéndolo todo color negro, como la más oscura de las noches, en una dimensión perdida entre el tiempo y el espacio. La contienda era cruenta, los gladiadores amigos de Julio César ya estaban de pie, y los romanos contrarios con pelos en sus yelmos listos, para iniciar el combate como se acostumbraba a realizar en el circo romano, además ya se habían saludado. Claudio escuchaba rock, que a Julio César le parecía el alboroto del público, y los gladiadores contrarios blandían sus armas blancas, (que como filosas espadas) eran cuchillas y cadenas, como las que usaban los gladiadores con una boleadora. Se inició la lucha con un bloqueo que Julio César le hace al primer atacante, mientras que Aquiles lo aturdió a golpes de puño en su cabeza, destrozándole parte de su cabellera roja. Marco Antonio esquiva a uno que lo quiso apuñalar con su daga, haciéndole una llave para luego romperle el brazo. Atacan a Calígula con un cadenazo, y el atacante es contrarrestado por Octavio Augusto, con una silla de las tribunas para dejarlo inconsciente. Otro contrario atacó a Aquiles, pero fracasa por ser interceptado por Marco Antonio, ya que Aquiles no caminaba bien producto de haber recibido una herida en el talón. Los últimos dos gladiadores en la arena circular, desenvainan sus dagas y se toman espalda con espalda, por la antigua formación de defensa, propia de los gladiadores acorralados. Pero no les valió esta maniobra, ya que Octavio Augusto, Pericles, Calígula y Marco Antonio son hábiles luchadores en técnicas cuerpo a cuerpo, dejándolos aturdidos a golpes de pies y puños. Julio César no se sentía bien, todo le daba vueltas, perdía el equilibrio. -¿Qué te pasa?, - le preguntó Pericles. ¡Na……da!, dijo tartamudeando, y en ese momento se le nubló la vista, lo vio todo color negro, para desplomarse de espaldas en la pista, que halló blanda como una caliente arena circular propia del circo romano. Mis amigos disfrutaban del rock -pensaba Julio César-, mientras lo miraban ahí tendido de espaldas, ya no pensaba en Magdalena, en el Capataz Centurión, en atrapar al lobo, en sus historias del circo romano, ni en su viaje al coliseo. Mis amigos me contemplaban como yo estaba ya en el suelo, escuchando como la multitud aclamaba mis hazañas; y mi mente caía en un profundo silencio, oyendo exteriormente el rock. Era un silencio oscuro, tenebroso, nocturno, y cansador dentro de Julio César, en ese sangriento, arenoso, caliente, y musical círculo de la muerte.

FIN.







LA BEBE DE 1860 QUE JUGABA CON MUÑECAS EN 1999


¿Es el sufrimiento lo que imagino?
Me condenas por mi apariencia
Me juzgas de una manera que pierdo la paciencia.


Mis trajes son negros como mi vida
Y en el fondo de mis pensamientos se encuentra el olvido
mientras, Doy la mano al más allá...hacia el infinito.


¿Si ves el rojo de mis labios?
Es solo el color de la sangre que corre río abajo,
Red capilar que dispersa todo el mal.


Gótica no es una chica ordinaria,
Tiene hueco el corazón de tanto misterio
Y carga el dolor de una humanidad entera.


Estoy perdida en el fondo de una mirada de hielo,
Aquella chispa de la felicidad que se borró
Que me lleva a esta guerra larga y cansada.

Autora: Sawsan
A la salida de esa atmosférica y tenebrosa iglesia negra, que databa del siglo XV, fúnebre, y casi terrorífica por toda su ornamentación, debido a que la decoraba ventanales largos así como la catedral de Barcelona. Tenía un carácter de sublime misticismo; ya que era una construcción con una ligereza estructural y la iluminación de las naves al interior de los edificios, poseía un arco apuntado, una bóveda de crucería, un arco medio, con cubiertas de pilares que sostienen las vidrieras que dejan pasar la luz, con toda la edificación propia de las arquitecturas góticas de Francia, de dicha iglesia, vi salir a una misteriosa señorita. En la sideral lejanía, y en entre esa espesa niebla, vi su pálido rostro, casi blanco, pero muy hermoso por el parecido que tenía al de mi actriz cinematográfica favorita Rebeca Romijn, destacada por su brillante y dorada cabellera, además de su moderna belleza. Entre el abrumador caer del crepúsculo, pude percatarme a lo lejos, de que tan misteriosa señorita, que venía saliendo de dicha iglesia, tenía su hermoso cabello teniño de azul intenso. Muy diferente al de Rebeca Romijn, que al verla al natural, vale decir no como un personaje cinematográfico, y tampoco como aparecía en las revistas de farándula que la entrevistaban, tenía el cabello rubio. Mi misteriosa dama, además estaba vestida completamente de negro, y yo estaba dudoso si era un luto, o si venía de algún funeral, porque estaba saliendo de una iglesia.Por otra parte Rebeca Romijn, al verla en acción, en su debut cinematográfico de la película X-men, donde encarnaba al personaje de Mística, tenía su linda cabellera teñida de color pelirrojo, y además estaba muy recortada a diferencia de su rubio largo natural. Y me asaltaba la duda, porque al comparar a Mística, con Rebeca Romijn, parecían dos señoritas totalmente diferentes; además Mística era completamente azul. Casi el mismo azul que por lo que me dejaba ver la distancia, y lo abrumadora de la niebla de esa tarde, era el color de pelo, de mi misteriosa señorita que venía saliendo de la iglesia; mientras que Rebeca Romijn era rubia y de tez blanca. En los cómics, los cuales me apasionaba leer largas horas de la noche, que trataban de las aventuras de los X-men, aparecía que, el nombre de Mística, no era Mística, ya que ese nombre era su alias de mutante metamorfa. Que es un ser humano, que tiene la capacidad de poder cambiar su forma física a su entero antojo, convitiéndose en cualquier persona que deseara ser, siendo hombre o mujer, abarcando el rango de edad que ella desee, como podría ser una tierna niñita nacida en 1860 de seis años que juega con muñecas, hasta la mismísima Rebeca Romijn, toda una belleza actual. Y recuerdo claramente que su nombre verdadero, y de pila era Raven Darkholme. Si, Raven Darkholme, de descendencia alemana, y al mismo tiempo nombre que ella misma detestaba por gritarle al mundo entero que es su nombre de esclava. Pero sus antecedentes bibliográficos e históricos son imprecisos de exponer, porque todo registro de Raven Darkholme es desconocido para el hombre. Solamente hay un dato especulativo, como punto de partida, debido a que nadie en realidad conoce sus verdaderos orígenes. Y fue en el año 1860 cuando por primera vez se conocieron noticias de ella, en Alemania. Más específicamente en una campaña alemana. Asociando remotamente su apellido a esa localidad; donde los aldeanos notaron su existencia. Y por ser en el siglo XIX, que era una época de mucha ignorancia, eran unos aldeanos llenos de supersticiones y prejuicios; que al descubrirla, y por la incultura de dicha época frente a lo desconocido, la habrían condenado por creer que se trataba de una bruja satánica. El descubrimiento de la mutante metamorfa por los aldeanos, fue en una situación de extremo riesgo para ella, debido a que hasta ese momento eran poderes que ni ella misma sabía que tenía. Como era de esperarse, por parte de Raven, en un desesperado acto de inteligencia y de sobrevivencia evolutiva-ambiental, que la reclamante y desesperada situación le exigía, se vio en la imperiosa necesidad de adoptar el aspecto humando de un aldeano más de la campaña alemana, para que con esta exasperada medida, pudiera pasar desapercibida ante la cruel e ignorante multitud de habitantes que tenía como objetivo en masa, lincharla hasta darla muerte por bruja. Logrando de esa forma salir airosa e ilesa, de este brutal y exacervado enfrentamiento de masas, para salir huyendo del lugar. Posteriormente y con el correr de los años, se especula que viajó a los Estados Unidos de América, pero nunca se llegó a conocer bajo qué identidad realizó esta travesía; ni tampoco por cuáles medios de transporte. También en lo que se refiere al trayecto de dicha travesía, se desconocen las ciudades, localidades, poblados, o regiones por las que viajó para llegar a los Estados Unidos; ya que su verdadera edad es un dato totalmente desconocido, tanto en los registros históricos de la campaña alemana, como en los Estados Unidos. Cabe destacar que en la primera entrega de la saga cinematográfica de los X-men, Mística tenía su linda y corta cabellera de color pelirrojo. Era un color encendido y muy diferente al de mi actriz favorita Rebeca Romijn, que aparecía en fotografías en las revistas de farándula del año 1999; cuando daba entrevistas sobre su personaje, ya que en algunas fotos aparecía como Mística y en otras al natural, pareciendo dos señoritas totalmente diferentes, pero en la realidad actual eran la misma persona. Debido a tanta exposición artística y cinematográfica, nunca supe con claridad si el cabello de mi actriz favorita Rebeca Romijn, es natural o teñido de hermoso color rubio; a juzgar por las fotografías que yo todo el tiempo veía en las revistas. Y Mística me llamaba la atención por la intensidad de la agresividad femenina que tenía dicho personaje de ficción, porque a juzgar por sus movimientos, patadas, golpes y saltos, era toda una experta en artes marciales; siendo reafirmada esa imagen con su color intenso azul, que cubría todo su hermoso cuerpo. Era todo un placer para mi el contemplar las fotografías de Rebeca Romijn, en las revistas de farándula; cuando aparecía al natural, y en un paisaje tropical, como en las series de televisión del Discovery Channel, rodeada de frutas y palmeras, en una forma muy femenina, artística, y sensual, pero si ni un ápice de vulgaridad sino que conservando su feminismo elevado a un grado fotográfico y cinematográfico. Siendo muy bella, similitud que compartían las dos señoritas a las que yo comparaba y admiraba, siendo las dos una sola persona: Rebeca Romijn al natural y Mística una señorita símbolo de los cómics y del cine postmodernista del año 1999. Pero la otra señorita que venía saliendo de la iglesia, se veía más joven que mi actriz favorita; entre la espesa y abrazadora niebla similar a la de Londres, de los tiempos de Jack el destripador; y la igualdad entre ella y Mística era el poético color azul. Pero un color azul casi igual en matices, claro que en diferentes contextos aplicados estéticamente en dispares épocas, porque el estreno de la primera parte de la película X-men, fue en el año 1999, y la iglesia de la que venía saliendo mi misteriosa dama, procedía del siglo XV, de la arquitectura gótica principalmente, de eso yo estaba seguro. El color del pelo de mi misteriosa dama, me llamaba enormemente la atención por ser azul, que representaba al cielo de todas las épocas del mundo, excepto al de Londres por ser gris, debido a su espesa niebla; igual que el de Santiago de Chile, por el notorio y publicitado en diarios, revistas, y televisión problema ambiental del smog. Sin embargo y a pesar de haber años de diferencia, entre mi ya señalada misteriosa dama, y Mística; yo las encontraba hermosas a las dos. Una mi actriz favorita, y la otra que se apresuraba a salir de la iglesia, y que en esos precisos momentos me habría gustado conocerla, para solicitarle caballerosamente el número de su teléfono. Hecho que sacando mis personales cuentas, habría sido técnicamente imposible de llevar a cabo, en la Francia renacentista del siglo XV. Yo diría que por su clasicismo y elegancia, cuando el varón prudentemente se dirige a las damas, de una forma galante y caballerosa, como yo había leído que se hacía en esa época. Desde mi escasa visión y punto de fuga del cual yo me encontraba contemplándola, como se habría podido plantear según algún ámbito de definición técnicamente cinematográfico, no había podido dirigirme a ella, de una forma cortes e inmediata para poder entablar una amistosa y formal conversación. Utilizo de una forma técnica este concepto de descripción, para puntualizar dicha escena desconocida para mí, ya que se me venía a la memoria el invento del cine, creado muy posterior al siglo XV por los hermanos Lumiere. Y cómo ángulo de visión yo notaba una similitud entre estas dos señoritas: Que la niña que venía saliendo de la iglesia, tenía su pelo azul y llevaba un vestido de cuero negro, pero en cuanto a color o matiz cromático, no tenía relación a nivel de estética de confección, en lo que se refiere al ajustado traje azul de Mística, y el vestido negro de mi enigmática dama a la cual yo no paraba de admirar y contemplar. La misteriosa señorita que venía saliendo de la iglesia, era hermosa, como Mística, a quién yo había conocido en los cómics y en el cine; y ambas damas me parecían muy hermosas a pesar de las diferencias de colores de sus vestimentas. Porque el encuerado vestido negro que llevaba mi desconocida dama, yo lo asociaba con el luto, o definitiva y directamente con la muerte. En tal terrorífico aspecto se parecían ambas; una total y misteriosamente desconocida para mí, y Mística que tampoco dejaba de ser una desconocida, por los escasos antecedentes históricos que se tenían de ella. Pero Mística a pesar de mantener toda una belleza muy estilizada y producida, tenía su lado mortífero, que era el eximio manejo de artes marciales, con las que se lucía tanto en los cómics como en la película, dignas del maestro Bruce Lee, y que desempeñaba el papel de mala como decíamos nosotros los jóvenes que nos gustan las películas de acción. Claro que en ningún momento perdía su feminismo, ni por supuesto su particular y exótica belleza. Que en algunos instantes me parecía muy agresiva por su naturaleza de mutante, y además por la audacia con la que representaba al personaje de Mística, por ser toda una belleza agresiva, sensual, y mortífera según los puntos de enfoque de la cámara; pero a pesar de mostrar la gran agresividad del personaje, en ningún momento perdía su feminismo, porque este era expuesto por la incomparable belleza de su contra parte en la vida real: Mi actriz favorita Rebeca Romijn. Poseía un carisma misterioso, ya que en el desarrollo de la película, y de acuerdo a sus órdenes de escena de aparición, uno no podía intuir cual sería su próximo movimiento. Si se trataba de un audaz e imponente feminismo, o de un mortal golpe de karate. Hecho que me mantenía en una suspendida tensión, que duraba toda la proyección de la película, era una tensión histórica como una atmósfera renacentista o de un turístico Nueva York de 1999. Sí, un turístico Nueva York por tener este el gran atractivo de la estatua de la libertad; que específicamente aparecía en la primera entrega de la saga de los X-men; así como lo eran también los castillos de Transilvania, (pero que no aparecían en dicha película); propios de la arquitectura gótica en lo que se refiere a las satánicas y demoníacas gárgolas. Con el transcurrir de la hora, y en el mental divagar de mis pensativas contemplaciones, admiraba a la misteriosa señorita, que venía saliendo de la iglesia, y pude percatarme desde mi personal y lejano punto de enfoque, de un detalle que me provocó un desconocido miedo para mí, el color de su linda y larga cabellera, que era el poético azul. Ya que cuando la contemplaba atenta y visualmente, me invadió un sorpresivo sentimiento de miedo por mi actual desconocimiento hacia su ideología, o forma de vestir, y de ser. Dicha revelación era totalmente desconocida para mí, porque a su alrededor -y entre la abrumadora niebla ambiental-, yo lograba detectar un sentimiento histórico de oscurantismo, creo que del período gótico. Este desconcierto me era provocado debido a las modas convencionales, que vestían las niñas cotidianamente en la calle, que no llamaban mayormente la atención, con sus tradicionales jeans y sus poleras camufladas tipo militar. A diferencia de mi misteriosa dama, vestida totalmente de una femenina prenda negra, con su larga y volátil cabellera azul. Tuve una reacción de miedo, provocada por el intenso oscurantismo gótico que yo percibía en su particular forma de vestir, que asocié mentalmente con el concepto de femme fatal. O mujer fatal, propia de la terrorífica literatura de Edgar Alan Poe y Charles Baudelaire, que yo había leído en las bibliotecas. Y en dicho estado de asociación mental, recordé otra película en la cual había trabajado mi actriz favorita, llamada “Mujer fatal”. La descripción del concepto de mujer fatal, es algo que yo hacía al asociar a las dos damas con sus pálidos rostros, uno pálido, y el otro, el de Rebeca Romijn que no se podría entrar a clasificar como pálido o de tez blanca, sino más bien dorado, brillante, más bien dicho como un casi amarillo, según las fotografías que aparecían en las revistas de farándula que yo gustaba de coleccionar. El aterrador concepto de mujer fatal, recordé que fue llevado al cine mudo, por la actriz Theda Bara, paralela y contemporánea al cine (mudo) de Charles Chaplin. Luego dicho concepto es retomado muchos años después, en la historia del cine, pero con el nombre de “mujer fatal”, donde precisamente debutaba mi admirada actriz. Debo añadir a mi descripción, que este concepto ya me desconcertaba, porque lo asociaba desde el cine mudo, a la arquitectura renacentista de París de 1860. Y me llamaba profundamente la atención porque a dicha arquitectura, también se le conocía con el nombre de “arquitectura gótica”, de acuerdo a lo que yo recordaba que había leído en los libros de las bibliotecas. Era toda una hazaña, ver como ese concepto se había mantenido vigente en un tan extenso período de tiempo histórico; por la genial invención de los hermanos Lumiere, vale decir el cine; hasta el año de estreno de la película “Mujer fatal”, antes de que cronológicamente se estrenara la primera parte de la saga de los X-men, vale decir en 1999. En esos siderales y perdidos momentos, en los que yo estaba contando y recordando toda mi personal influencia cinematográfica, divagaba…¿esa señorita sería una vampiresa, por lo pálido de su lindo rostro?. Al pensar esa idea, lo primero que se me venía a la mente, eran los vampiros, muy representados en diversas épocas del cine. Claro que si de personificaciones se trata, debo añadir que la figura más característica era la creada por Bram Stoker: El conde Drácula. Dicho análisis yo lo asociaba con vampiresas por ser ellas arquetipos del cine, que abarcan miedo, sensualidad, misterio, oscurantismo, audacia y un muy oculto feminismo tétrico, por la clasificación cinematográfica que se les daba a las películas de vampiros, vale decir cine de terror. En mi dudoso estado de contemplación en que en esos momentos me encontraba, llegue a pensar que la misteriosa señorita que venía saliendo de la iglesia, podría ser la mismísima Mística en persona. Porque recordaba su extraordinaria habilidad para transformarse en cualquier persona, sea hombre o mujer, como cual audaz metamorfa que era. Y de este modo adoptar la forma humana que ella quisiera a su entero y femenino antojo. Sí, no descartaba esa posibilidad de que fuera Mística en persona, que vendría saliendo de una iglesia del siglo XV. Ya que en la historia biográfica de Mística no se sabía su edad exacta, por su capacidad de regenerar tejidos humanos, y porque tenía la capacidad de crear sus átomos y moléculas a nivel anatómico; como la hermosa metamorfa que era. Recuerdo muy claramente que en la primera parte de la saga de los X-men, Mística se desplazaba a su entero antojo a lo largo de todo el mundo. Utilizando para estos fines, cualquier medio de transporte que a ella más le acomodaba o convenía, ya sea en barco, helicóptero, o bus; y como espía encubierta, para poder llegar a la cámara de senadores de Nueva York, y de esta forma dar con el gobernante que quería sacar la nueva ley promulgada en contra de los mutantes; que la afectaba directamente a ella por ser una metamorfa. Dichas misiones las hacía de la forma humana que a ella más le convenía, y acomodara de acuerdo al medio de transporte en el cual ella iba viajando. Porque lo que le interesaba a ella, era pasar desapercibida para lograr de esa inteligente forma, sus personales propósitos. Porque dicha ley era un sistema de segregación racial, muy similar al problema de racismo de los Estados Unidos. Cuestión antropológica que se había atrevido a plantear Abraham Lincoln con la ley de esclavitud, por consiguiente, es pertinente citar el triste desenlace que tuvo el presidente Lincoln fue su asesinato en el teatro. De esa forma yo podía intuir que mi enigmática dama, viniera saliendo de una iglesia, y no de un teatro, ya que la iglesia es un lugar santo en el cual toda persona se siente protegida, siendo blanca, negra o si es hombre o mujer. En el libre recorrido que realizara Mística, ya sea en Nueva York, o en cualquier parte del mundo, no encontraba necesario ir a los teatros; (salvo si tuviera alguna misión importante que cumplir), debido a lo que sus personales propósitos simplemente no eran orientados en un momento determinado. Y por ultimo si hubiera querido asistir a un teatro de cualquier época, lo habría hecho sólo por diversión. Ya que nunca para ella representaron un lugar de peligro. Y si la situación se hubiera vuelto tensa; Mística habría optado simplemente por cambiar a la forma humana que más conveniencia le hubiera demandado el momento. Como un inofensivo abuelito jubilado que juega al ajedrez en las plazas. Situación en la que se le vio, en algún momento al mismísimo Magneto, (Erik Lehnsherr) totalmente discreto y guardando la más silenciosa de las prudencias; después de haber podido ser el amo del mundo por su ilimitado poder de manejar a su antojo los metales. Sí, recuerdo que en la primera parte de la saga de los X-men, Mística era el brazo derecho, y socia de Magneto. En ella confiaba ciegamente al encomendarle todo tipo de misiones, por peligrosas que estas fueran. Magneto por ser muy inteligente, tenía absoluta confianza y seguridad en mística, ya que ella podía salir airosa de cualquier situación, sin necesidad de utilizar armas de fuego, por peligroso que fuese el lugar donde estuviese. Mística siempre cumplía con las misiones que le encomendaba Magneto, sin importarle escrúpulos ni prejuicios; ya que desde el punto de vista de ambos, ellos creían tener la razón al luchar a favor de los mutantes; por sus derechos de aceptación, que les correspondías justamente como personas. Y que no los discriminasen por ser altos, latinos, negros, morenos, blancos, ni mucho menos por ser mutantes. En esos momentos cuando mi ya misteriosa y dudosa señorita; porque yo no sabía si era Mística con un teñido de cabello muy femenino en azul, hasta me pasaba por la mente que podría ser una vampiresa. Porque para empezar no había sol y la hora corría entre el crepúsculo de la tarde, y su rostro era pálido, como el de las vampiresas del cine. Era tanto el poder que tenía Mística; y su capacidad de viajar a donde ella quisiera a su antojo y voluntad; que recuerdo la posición exacta que logró llegar a ocupar: Directora delegada de la agencia de desarrollo de defensa, de los Estados Unidos; dependientes del servicio civil de América, (La DARPA según sus siglas en ingles). Y por esta posición Mística tuvo acceso a secretos militares y armamento avanzado. La finalidad de que mística ocupara este cargo, era reunir a la organización de mutantes que estaba formada por Avalancha, Blob, Destino y Piro que también era socio de Magneto. Destacado mutante porque podía manejar el fuego a su antojo. Esta organización mutante y criminal se llamaba BROTHERHOOD OF EVIL MUTANTS, que era una formación creada y liderada por el propio Magneto. De ahí a que se tenía la tendencia de estigmatizar a Mística como “la mala”. Pero viéndola y entendiéndola desde su punto de vista ella solo buscaba comprensión y aceptación de parte del prójimo, que le era negaba por el simple hecho de ser una metamorfa. Determinación del destino que ni la propia Mística había elegido, porque simplemente había nacido con esa condición desconocida para ella; debido a que remotamente se especula que se dio cuenta que poseía sus dones de cambiar de formas, a la tierna edad en que las niñitas juegan con las muñecas, así inmemorialmente hablando por los imprecisos antecedentes existentes de Mística. Cuando Mística ocupó el cargo de directora delegada de la agencia de desarrollo de defensa de los Estados Unidos; logró secuestrar al senador Robert Kelly; quien estaba investigando o viendo a futuro lo que él sostenía y temía que era una próxima amenaza: la simple existencia de mutantes. En un momento determinado de dicha operación, tanto Magneto como Mística habían acordado simplemente eliminar al senador Robert Kelly. Porque el hacer desaparecer el cuerpo, sin dejar ningún tipo de rastro detectable, habría sido un juego de niños, debido a todos los recursos que tenía Magneto. Pero al final Mística de común acuerdo con su socio Magneto; decidieron no asesinarlo, justamente por el derecho a la vida y a la aceptación del prójimo, basándose en su condición humana, y sin tomar en cuenta todo tipo de creencias que en este caso eran decisivas por la causa del senador. Hecho que buscaban tanto Magneto y especialmente Mística; por ser ella diferente a todas las otras chicas normales neoyorquinas. Aunque su prójimo la juzgue y discrimine por raza, capacidades humanas, formas de pensar, religión, pero en este caso puntual era por ser diferente, por ser una metamorfa. Era tanta la fobia y discriminación por parte del prójimo hacia Mística, que le llegaban a tener miedo. Por sus poderes que tanto Mística como los otros mutantes tenían; de modo que cuando Mística, logra llevar al senador Robert Kelly a la guarida de Magneto, él lo pudo haber asesinado mil veces si hubiera querido, y a ojos cerrados y sin que nadie lo hubiera notado en los próximos 50 años. De esta forma Magneto, lo encara como si fueran dos personas conversando amistosamente, y sin ningún arma de fuego o de cualquier tipo en el cuerpo, le dice: “Senador, así que usted está luchando en contra de los derechos de los mutantes”. Y el senador que no murió de un infarto, o de la impresión al darse cuenta de la persona que se le estaba dirigiendo, era a quien consideraba su más grande enemigo. El senador Robert Kelly comprendió que estaba en una situación de extremo peligro, ya que se encontraba sentado en una silla metálica y amarrado con grilletes, que no le permitían mover ni un dedo, lleno de miedo y pánico le dice a Magneto: “¡Máteme de una vez, y evíteme este sufrimiento!”. Entonces Magneto le contesta: “Senador, por favor, somos mutantes es cierto, pero a diferencia de usted, tenemos una cualidad de la que carece: el respeto a la vida y al prójimo. Y aunque esta palabra que le voy a decir, no esté en su vocabulario, apréndala ahora, tenemos humanidad”. “Y ya que vamos aprendiendo senador, lo que es la humanidad, y en lo personal lamento que tenga que ser de esta forma; yo le voy a enseñar una nueva forma como ejemplo de creación de dios, de lo que es la humanidad”. Y el senador que poco a poco, empieza a darse cuenta que las intenciones de Magneto, no eran matarlo por haber dedicado su vida a apoyar la promulgación de la ley en contra de los mutantes; sino que sus intensiones eran hacerle ver al senador una nueva forma de vida, creada por Dios. “¡Pues bien!” exclama el senador Robert Kelly con una sensación de miedo, “si no va a matarme ¿Qué va a hacer conmigo? ¿O qué utilidad le puedo prestar yo a usted, que lo puede manejar todo si quisiera?”. Entonces Magneto con su gran estampa omnipotente y contemplándolo, se levita por el aire delante del senador, para llegar al ascensor metálico de una gran máquina; la que toma fuertemente con sus manos a sus mangos de metal. La máquina se enciende, empieza a girar el motor circular que tenía arriba instalado, y Magneto empieza a elevarse diciéndole, “Senador, podría decirse que Dios trabaja demasiado lento”. Luego se enciende una gran luminosidad, -la que contemplaba atentamente Mística-, y empieza a generarse una brillante resplandeciente onda láser, que ilumina al senador en su metálica silla. Termina este proceso, que hizo brillar y al mismo tiempo iluminó a toda la guarida de la hermandad de los mutantes, y Magneto empieza a descender, totalmente cansado del metálico ascensor; entonces Mística va a ayudarlo a salir. Se acerca al senador Robert Kelly, y le dice en un tono de voz cansado, pero no como si le hablara a su mortal enemigo, sino que de una forma amistosa, como le pareció al propio senador Robert Kelly: “Bienvenido al futuro, hermano”. Luego Magneto ya repuesto logra poder descansar y caminar sin la ayuda de Mística, se voltea para mirar a la cara a su mortal enemigo, y de un movimiento del brazo derecho, le suelta los grilletes metálicos. Luego le dice a Mística, “Acompaña a nuestro huésped a sus habitaciones”. El senador Robert Kelly aún no podía salir de su asombro, ni darse cuenta de la metamorfosis a la que lo habían sometido en contra de su voluntad. Pero, le pareció infinitamente mejor de que lo hubieran asesinado. Dicha experiencia le provocaba en el cuerpo al senador Robert Kelly, una sensación de debilitamiento y escalofríos. Pero lo que más lo dominaba, era el nerviosismo. Desde mi ángulo de punto de fuga, yo seguía contemplando a mi enigmática señorita en esa atmosférica niebla gris. Con el ocaso o crepúsculo, que correspondía en ese momento de la hora de la tarde; donde mi misteriosa señorita venía saliendo de esa abrumadora y tétrica niebla. Esa actitud yo personalmente la interpretaba como un gran e íntimo deseo de superación. Cualidad de las que muchas personas carecen, porque aunque vistan tradicionalmente con los patrones formales de la época en la que ellos como humanos les hubieran correspondido vivir; simplemente se conformaban con la condición que la sociedad les hubiera asignado y sin lugar a ningún cuestionamiento. Porque como yo recordaba remotamente, el gótico es una persona que no quiere permanecer siempre en el ocaso gris de los que se conforman; debido a que tiene deseos de superación al querer buscar más allá de lo que su tétrica, vampírica y oscurantista imagen de confección representa socialmente. Ese es su punto de partida, y es más yo interpretaba que por el hecho de que mi misteriosa y enigmática señorita, vistiera de negro, era una representación en vida de su muerte. Pero de una muerte no como se conoce convencionalmente, si no de una muerte en vida causada por la sociedad, (como la condena que sufría Mística por parte del mundo por ser como era). Por el simple hecho de que a ella le hubiera gustado teñir su cabello de color azul. Debido a que era socialmente condenada, odiaba y aborrecida; se le negaba su aceptación sólo por seguir los impulsos de su personal naturaleza. (Algo similar a lo que le ocurría a Mística, que en algunos momentos pasaba por serias crisis existenciales). El hecho de que mi enigmática y misteriosa señorita, se vistiera de negro, era su muestra de representación de su propia muerte en vida. Provocada por toda la enorme y global sociedad, el hecho de estigmatizarla; por seguir su autenticidad personal expresada en su forma de vestir. Pero yo veía en ella la cualidad que otras personas que visten formalmente, no tenían y se conformaban con vivir en su atmósfera gris. Veía en mi enigmática señorita el deseo de vivir, expresado en seguir sus principios e ideología personal. Y el deseo de vivir, pensaba por su parte el senador Robert Kelly, al plantearse “¿Por qué Magneto si me considera su mayor enemigo no me eliminó?. ¿Qué se supone que hizo conmigo?. Que me encuentro aquí en su guarida, pero aun no me recupero de la impresión de la onda láser.” Y al ver los fuertes barrotes en los que se encontraba, intento escapar y veía que su cuerpo se estiraba como quisiera, hasta el punto de que podía pasar toda su cabeza por la estrecha distancia que separaba a un barrote del otro, y de esta forma intentó escapar, Porque no entendía lo que a él le estaba sucediendo. Logra pasar todo su cuerpo por ente los barrotes, sin explicarse como, y volteó la cabeza, para darse cuenta de que estaba en un precipicio; cuando en ese momento llega levitando Magneto, y le dicen “¿y cómo nos estamos sintiendo senador?”. Y el senador Robert Kelly, le grita. “¡Que me hicieron mutantes endemoniados!”, y Magneto, riéndose y sin poder evitar la ironía le responde, “senador, esto no tiene sentido, ¿o aún no se da cuenta que ya es uno de nosotros?”. Pero el senador se suelta y cae al mar. Donde logra llegar nadando a una playa, pero su cuerpo que no estaba genéticamente preparado para el cambio, simplemente se desintegra al salir del agua. Entre el avance temporal de la hora, y a medida en que bajaba ya el crepúsculo para comenzar a anochecer con una bizarra luna llena, (elemento característico de la cultura gótica), además de esa abrumadora niebla gris que se estaba pasando a un negro oscurantista, en esos momentos de suspenso antes de que mi enigmática señorita, que se vestía de negro, como la noche llevando su hermoso cabello azul como era la forma original de todo el cuerpo anatómico de Mística, pude percatarme de que se le había caído su cartera negra. Entonces antes de que estuviera fuera de mi cinematográfico ángulo visual, por el cual yo ya la estaba contemplando desde hacía mucho tiempo,  me arme de valor, basándome en el ejemplo del senador Robert Kelly que pudo encarar al mismísimo Magneto en persona y estando totalmente indefenso, me acerqué prudentemente a mi enigmática señorita y le dije, con la mayor amabilidad que en ese rápido momento la situación y el miedo me daban, “¡linda, linda, espera se te cayó tu cartera!”. Entonces mi enigmática señorita se voltea hacia mí, y me dice “Gracias, es que iba tan apurada que no me alcancé a dar cuenta”. “Aquí tienes”, le dije, mientras se lo facilitaba cortésmente en sus manos. “Sabes, hace rato que te estaba observando mientras salías de la iglesia, para serte franco; porque tu misteriosa belleza me dejo anonadado”. Le dije ya más seguro de mí mismo. “Te agradezco tu gesto de amabilidad y la caballerosidad de tus halagos. Y es más, el común de la gente cuando se refiere a mí, no lo hace de una forma tan galante. Porque te diré que todo el tiempo me tildan de loca y ridícula por mi apariencia”. “¡Por favor!”, le dije. “¿Cómo te pueden tildar de loca?. Yo al verte nunca te podría tildar de loca. Misteriosa sí, porque todo misterio oculta un secreto, y en tu caso particular, yo diría que es un secreto místico.” “¿Místico, por qué?”, me responde ella. “No sé exactamente por qué místico” le dije. “Es que personalmente asocio a estas tendencias de vanguardias que siguen las niñas lindas como tú, y las hacen parecer pálidas y oscuras; y es que no encuentro una palabra precisa, así para decirte o clasificarte; perdona mis nervios". Y ella me contesta, “ah, tú me describes y relacionas con las chicas góticas”. “Si”, -le respondí- “a esa tendencia te relaciono que hasta ahora, me era desconocida en cuanto a nombre y clasificación, por la descripción que te doy. Y si no es indiscreción de mi parte, linda ¿me dirías tu nombre?”, “Claro”, me responde ella, me llamo Raven. “¿Raven?”, exclamé yo anonadado. “Si, Raven. ¿Por qué? ¿O qué más te extraña y desconcierta, mi nombre o mi apariencia?”. “¿O es que te recuerda mi nombre a otra chica que hayas conocido que se llame Raven?”. “ No, por nada, es que el nombre Raven, lo encuentro poco común pero muy original. ¿Tiene alguna raíz histórica en especial?. Te lo digo por lo original de tu apariencia.” “Sí” -me contesta ella: “Hasta donde me contaban mis abuelos que eran alemanes, es un nombre muy común, y creo que venía de una campaña alemana, pero ni mis propios abuelos conocen bien la historia”.
FIN.







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"MAGO DE OZ EN VICTORIA"
AUTORES:

SEÑORITA PAULA CUBRIA LAVILLA

MUNIR EDUARDO ELUTI CUETO


MAGO DE OZ EN VICTORIA


CUENTO ENFOCADO DESDE LA PERSPECTIVA DE UN CHAVAL DE 18 AÑOS, QUE POR PRIMERA VEZ VA A VER A MAGO DE OZ. BASADO EN EL RECITAL "MADRID LAS VENTAS".

Mago de oz., mago de oz., si recuerdo que me sonaba el nombre, porque mis papás cuando era chico, me habían llevado a ver esa película en el teatro de Victoria. Y el cuento me pareció muy lindo y entretenido, con el hombre de hojalata, el león, el espantapájaros, Dorothy, y todos los personajes. Si hasta cuando mis amigos querían conseguir algo, o que sus papas les dieran permiso para ir a alguna parte, por ejemplo, decían graciosamente cantando: “¡Y vamos donde el mago, que el mago nos puede ayudar”. Pero esta semana cuando vi los afiches de papel pegados por las calles de victoria, y el pendón grande y rectangular, en la calle lagos al frente de la municipalidad; amarrado de poste a poste, con la fecha de este fin de semana, que decía, “Gran concierto de “mago de oz.”, y salía ahí la bruja tocando el violín, muy bonito y el lugar, que era el gimnasio techado Nº 1 “Bernardo Muñoz Vargas,” a las 22:00 hrs. Me llamo enormemente la atención. Y claro porque era raro que un grupo de rock y además español, extrañadamente viniera a victoria. Salvo esa vez cuando estaban de gira “Los prisioneros”, para promocionar su segundo casete, “Pateando piedras”. Es mas, la idea no me convencía mucho, pero cuando mi amiga claudia me llamó a la casa, (porque en ese tiempo no existían los celulares) para contarme que iba a asistir al concierto del grupo mago de oz., que eran famosísimos en España, ahí como que la idea me anduvo entusiasmando. Porque claro; me acuerdo que en victoria de los grupos que se escuchaban en las radios eran los GIT, Charlie García, Los enanitos verdes, los Soda stereo, Sumo, Virus, Miguel Mateos y el grupo Zas, todos argentinos pero de los españoles sonaban así de vez en cuando los Tam-tam-go, con la canción “Espaldas mojadas”, pero muy a lo lejos en comparación a los grupos argentinos, que se escuchaban en la radio a cada rato. De modo que como mi amiga Claudia me había comentado que el grupo mago de oz., era bueno y diferente al rock latino que estaba de moda, porque eran de la onda del heave metal, algo nuevo para mí, nos pusimos de acuerdo para yo pasarla a buscar a su casa para ir al concierto ese sábado. Así que espere ansiosamente el fin de semana para pasar a guisar a su casa a mi amiga Claudia, para ir juntos al recital de mago de oz. La idea me entusiasmaba y me llenaba de una ardiente curiosidad por el tipo de música de que se trataba, ya que yo solo escuchaba en las radios todo el día el rock latino. Pero el heave metal como me contaba mi amiga Claudia era totalmente nuevo para mi, y me sonaba extraño además que vinieran de España; porque yo había oído hablar así vagamente del heave metal por algunas tapas de casetes, que havia visto así rápidamente y a la pasada, en algunas vitrinas de tiendas de música, cuando iba a pasear con mi papá a Temuco. Y los nombres de los grupos que salían eran en ingles, como de los que me acuerdo Iron Maiden, Ozzi Osbourne, creo por un casete que el otro día me había prestado un amigo, pero como era en ingles, yo no entendía nada, y la música era así mas electrónica que el típico tarreo del golpe de la batería característico del rock latino, propio del grupo argentino git; que sonaba todo el día en las radios. Así que llego el ansiado sábado y como lo habíamos acordado, pase a buscar a mi amiga Claudia para ir, porque yo la había invitado así que no había problema en hacer la cola a la entrada del gimnasio; porque yo ya había reservado las entradas con anticipación. Se apagaron las luces, y todos gritábamos emocionados. ¡OH, mago de oz.! OH mago de oz. ¿De que se trata?, le pregunte curiosamente a mi amiga Claudia, “ya vas a ver Munir me dijo”. Entonces escuche una entrada de sintetizadores a cargo de Sergio Cisneros, “Kiskilla”, como me había dicho que se llamaba claudia porque yo no lo conocía, y no sabia quien tocaba así tan intensamente. Y luego fueron llegando al escenario, el vocalista, “mira el es José Andrea”, el vocalista, me dijo Claudia. Yo estaba muy sorprendido por las vestimentas así medias coloniales, me daba la impresión, con sus chaquetas largas y muy coloridas. Habían instalado cañones que apuntaban al publico en el gimnasio y eso me llamó enormemente la atención. La voy de José Andrea era notoriamente superior por lo que me podía dar cuenta que los vocalistas a los que yo estaba acostumbrado a oír en la radios, y el sonido era sumamente electrónico y sofisticado por la cantidad de equipos técnicos y parlantes que hacían levantar el techo del que en victoria le decíamos el gimnasio techado. Me llamaba enormemente la atención que fueran tantos músicos, y que todos tenían así su parte especifica en un momento determinado de una canción que estuvieran tocando. Porque yo había visto en la televisión que los grupos de rock latino se componían de tres solamente: el guitarrista y que era el vocalista, el bajista Sergio Martínez. y el baterista que le hacían los coros. Y ahí me percataba de la enorme riqueza como orquesta, al lado de los otros grupos de rock latino a los que yo estaba acostumbrado a escuchar. Cuando se acercaba a la primera galería el violinista, claudia me decía, mira “el es Mohamed”, y yo no terminaba de asombrarme porque me recordaba así a la música clásica. En esos momentos me llamaba enormemente la atención el violinista, era “Mohamed”, me decía mi amiga claudia, y yo le decía que estaba sorprendido porque mi papá me explicaba que en los concierto de música clásica que escuchábamos; había un violinista que era el solista o el músico principal yo lo asociaba así mentalmente con esa referencia que tenia. Y yo se lo comentaba a mi amiga claudia y me decía, “tienes razón munir, es que mohamed estudió en un conservatorio de España, violín, y su papá igual era músico”. Luego se acercaron al público, el violinista Mohamed y el flautista Fernando Ponce, y Claudia me dice, “mira a Fernando que van a interpretar un dúo con Mohamed”. Luego se detiene en el concierto, y el vocalista se dirige al publico: ¡BUENAS NOCHES”, ¡CHAVALES DE VICTORIA”! “PUES LA VERDAD COÑO, ES QUE LES AGRADECEMOS LA ACOGIDA QUE NOS HAN DADO”. “PERO ¡QUE VA! QUE ES HELADO ESTE PUEBLO”, y “CLARO QUE TODOS NOS HAN QUEDADO MIRANDO ESTA TARDE, CUANDO SALIMOS A SERVIRNOS UNAS CERVEZAS AL BIO-BIO, CUANDO LLEGAMOS ESTA MAÑANA DE ESPAÑA”. “Y COÑO, PARECE QUE SE EXTRAÑARON PORQUE TENEMOS EL PELO MUY LARGO”, PORQUE NO NOS DEJABAN DE MIRAR EN LA POSADA”. AHORA LES VOY A PRESENTAR: “A UNA PERSONALIDAD DE LA GUITARRA ELECTRICA, ENIGMATICA, MAGICA, MISTICA, COMO USTEDES LA QUIERAN LLAMAR, QUE HA VENIDO DESDE EL OTRO LADO DEL ATLÁNTICO PARA DELEITARLES CON USTEDES ¡¡¡¡WALTER GARDINO!!!! Y ahí guitarrista interpretó unos punteos como les decimos en victoria, en guitarra que nos dejaron locos así como introducción. Posteriormente siguieron los efectos especiales, y luego los otros integrantes siguieron tocando y yo estaba realmente sorprendido por las flautas, que no me explicaba como podían sonar en concierto de rock. Luego se detuvieron nuevamente de tocar, se apagaron las luces y José Andrea de dirige nuevamente al publico: ¡COMO LO ESTAN PASAAAAAAAAAAAANDO, CHAVALES DE VICTORIAAAAAAAAAAAA!, ¡BIEEEEEEEEEEEEEEEENNNN!, Le respondió el público. Entonces José Andrea se dirige al público y les dice: ¡PARA QUE LO SIGAN PASANDO BIEN: ¡¡¡¡¡VIVAAAAAAAAAAAAAAA LA  LIBERTAAAAAAAAAAAAAAAD! Y ahí escuché una entrada de teclados, que era como un clavicordio, que me parecía a música clásica. Y después el solfeo de la guitarra me pareció cercano al regae, así suavecito pero muy corto. Yo algo había oído del regae por UB-40, pero así cortito. Y yo quedé más que asombrado porque los dos músicos tocaban todo de memoria, porque a diferencia de los conciertos que yo había visto en la televisión de música clásica con mi papá, donde los músicos ponían en atriles sus partituras. En el transcurso del concierto yo le comentaba a mi amiga Claudia, “oye, las letras son muy profundas y con mucha poesía”, a diferencia de las que yo estaba acostumbrado a escuchar del rock latina, que solo le cantaban al amor. “Sí”, -me dice Claudia”-, es que ellos son muy letrados y estudiosos, y por eso que tu aprecias la riqueza del contenido de sus canciones”. Y además yo me daba cuenta del protagonismo de cada uno de los músicos, que a medida que se desarrollaba el concierto, cada uno de los integrantes tenia en un momento exacto; y que era muchos, y cada uno era el instrumentista solista, y luego el otro y así y eso no paraba de maravillarme. Además veía como los guitarristas Jorge Salan, y Carlitos era en un momento determinado los músicos solistas. Pero el sonido de las guitarras eléctricas era mucho más fuerte, rápido y agudo que el que yo me acordaba del rock latino. Me llamaba enormemente la atención cuando sonaban los guitarristas y el tecladista juntos. En ese momento después de tocar y el vocalista José Andrea se puso a cantar con el público, se apagaron las luces del gimnasio se volvieron a encender e iban volviendo al escenario nuevamente los integrantes. Un ritmo que era suavecito y nuevamente se vio el protagonismo del violinista Mohamed, con sutileza, suavidad, elegancia y mucho profesionalismo clásico. Y posteriormente se juntan los dos guitarristas, Jorge Salan, Carlitos y sigue el violinista Mohamed y el bajista Pedro Díaz, de instrumentistas principales y solistas. A lo largo de todo el concierto, también me llamaba enormemente la atención la velocidad del baterista Txus, y su fuerza que complementaba muy bien con los otros músicos, y el manejo de los matices en cuanto a percusión, vale decir en algunos momentos fuerte y en otros más despacito. ¡Mi sorpresa fue mayúscula! cuando empezaron a salir por los camarines del gimnasio unas niñas; que se pusieron a bailar, porque era algo insólito y nunca antes visto en victoria. Lo más parecido a eso eran los desfiles de moda que organizaban los colegios para reunir fondos, destinados al paseo de curso de fin de año, donde iban todos los apoderados a ver a sus hijas desfilar, que jeans, que trajes de noche y buzos. En la canción “van a rodar cabezas” me precio así una entrada con fuerza en la música y la letra, “si he de morir, no será asesinando…” en lo personal me impactó la fuerza del mensaje directo y diferente a las letras tontas y repetitivas del rock latino. Y la frase “y que escrito en la luna con un clavel viajaré a la libertad”, me pareció muy poético, bonito y hasta surrealista, por su convenido así de vivir un sueño… Y la entrada del sonido simplemente levantaba al gimnasio techado. Y luego la continuación de la canción, que decía, “no te dejes llevar por la melancolía, y ¡viaja al país de una flor!, me parecía en lo personal una frase muy fuerte y poética al mismo tiempo, y esa relación me llenaba de un personal asombro. Luego vino una introducción de piano a cuatro manos, realmente me dejo asombrado por la maestría con la que tocaban los temas. Al seguir con la canción “Ancha es castilla”, me identificó el contenido cuando decían que todo lo que he escuchado, es lo que me han querido enseñar a mí”, o sea me causó una gran alegría el saber porque ese contenido me identificaba y, mi vida en el futuro venia con optimismo; que tenía una razón de ser. Y que era una enseñanza así como moraleja de que mi vida, iba a ser importante, con una finalidad que yo debía buscarle con ayuda de todo lo positivo que me había enseñado anteriormente; que era para mí, y que junto con todo lo bonito, vendría un amor. Y que me incitaba a luchar y defender mis pensamientos, mis puntos de vista y la esperanza personal de que en el futuro mis sueños se iban a hacer realidad, por mi libertad. En ese momento yo veía a José Andrea como todo un profesor, porque nos cantaba y enseñaba a que nos buscáramos a nosotros mismos, con un mensaje fuerte. Y que como lo decía el título de la canción, “Ancha es castilla”, era una metáfora de mi camino personal y guiado por el sol, es que esa parte era llena de poesía y belleza. Posteriormente, las interpretaciones del flautista Fernando Ponce eran realmente excepcionales, con mucha fuerza, protagonismo y maestría. Nuevamente llegan los músicos al escenario, tocan todos juntos al mismo tiempo y dándole fuerza al concierto, después de un momento así de balada instrumental. Me llamaba enormemente la atención cuando el vocalista José Andrea dejaba de cantar, y en ese momento entraban intensamente los guitarristas, adquiriendo cada músico un protagonismo en un momento determinado del concierto. La fuerza musical y de la potencia del vocalista, realmente me sombraba, le comentaba a claudia; y ella me decía, “sí Munir, es que son muchos integrantes; y cada uno tiene su momento musical de protagonismo en el transcurso de cada tema”. “Tienes razón”, le dije yo porque se aprecia musicalmente. Luego claudia me dijo, mira esta canción es “Fiesta pagana”. Y el mensaje que sentí era que querían los demás manejar mi vida a gusto y voluntad de ellos, con sus propios fines personales usando como excusa a dios. Y yo, debía luchar contra el hecho de que los demás quisieran manejar mi vida en el nombre de dios. Y eso me recordaba a todas las clases de religión cuando salí del colegio de monjas santa cruz. Luego el famoso diezmo que había que pagarle mensualmente a la iglesia, usando esto como excusa poco menos que para hacerle un sueldo a dios. Pero yo me preguntaba interiormente, claro toda la plata que juntan que lo disfrazan así como el 1% de cada familia, pero, después pensaba, ¡caramba!, ¡esto es a nivel nacional!. ¿Y qué hacen los curas y las iglesias con toda esa plata?. ¿La destinan a erradicar la pobreza en áfrica?, que era lo que se veía en las noticias esos días. Y José Andrea decía, “ellos tienen el credo”, vale decir su doctrina religiosa “y nosotros nuestro sudor”, o sea que la usan como excusa para que les paguen. Y hacía fuerte la comparación, “y nosotros nuestro sudor”, o sea ellos eran honestos porque nos estaban entregando un recital extraordinario, y la iglesia… ¿qué nos entregaba, aparte de sermones de colegio a cambio de una remuneración mensual?. Y sin derecho a dudar de lo que los curas predicaban, ellos eran los amos y señores de las verdades universales del mundo. Y me motivaba a luchar por el canto libertario; pero mi canto libertario, y no el que me quisieran imponer dogmáticamente en nombre de dios. Luego José Andrea grita: ¡¡¡¡VIVA LA LIBERTAAAAAAAAAAD!!! Y la frase “cuando he de esperar, para al fin poder hallar, la otra mitad de mi, que me acompañe a vivir”… yo la asociaba con la búsqueda de mi pareja. Y con el romanticismo del olor de una flor, navegando en un mar ambiguo de amores, así sin importancia para llega al que uno realmente busca para toda la vida. Y con mi autenticidad personal, buscar, “ese amor sin importar el qué dirán”, muy notorio sobre todo en victoria, que como dicen las abuelitas, “pueblo chico,, infierno grande”, por lo copuchento y chismoso que es este pueblo. Y que hay que luchar por el amor, sin reglas establecidas ni lo que opinen los demás; porque en “asuntos del corazón”, nadie puede meterse y no hay reglas de dos. Y que quiero enfocar mi amor personal a esa persona; sin importarme la opinión de las viejas copuchentas de victoria. Y yo con mi amor, voy a seguirlo al fin del mundo, sin tomar en cuenta la opinión y los chismes. Y así sentirme orgulloso de ser yo mismo. Me impacto en lo personal la fuerza de la canción “el pacto”, donde el dinero poco menos que lo compra todo, y te desfigura valores, familia, amigos y el hogar. Y que si eres servicial con el mundo, lo puedes soportar todo, una comparación dura, que me pareció cruel e injusta. Y que esas dos ideas daban para leer los libros de filosofía existencialista que solo yo había visto casualmente el las bibliotecas. Y despacio el mensaje era desgarrador, “mi alma en tus manos”, me lleno de una inmensa emoción y dramatismo o sea yo le entrego mi alma a quien la merece, a mi amor. El mensaje de entrada fue fuerte en la canción “El árbol de la noche triste”, “la soberbia hizo violar tu valor, y la avaricia…” te convirtió como lo entendí yo en un ser malo sin escrúpulos; pero que siguiendo ese camino iba a llegar a la amargura personal, no a la felicidad, si por ejemplo seguir mi propia identidad. Luego me hablaba de que si yo soy malo, me puedo permitir la venganza sin obstáculos, ni escrúpulos de ningún tipo. Y al escuchar así a la pasada el apellido, “Cortez”, me acordaba del personaje histórico Hernán Cortez, que en lo único que pensaba era en su avaricia por buscar oro. Matando a cuantos indios estuvieran en su camino, sin importarle el hecho de que estuviera sacrificando vidas humanas por sus mezquinos intereses avariciosos. Y que tú llanto, tu lamento para la humanidad y que ese va a ser el idealista camino a abolir la esclavitud; de que unos hombres sean esclavos de otros por el vil dinero; que lo compra todo, pero por sobre todo a los hombres. Posteriormente le pregunté a mi amiga Claudia, ¿qué canción es esta?, “Gaia” me dijo Claudia, y ahí se acercaban al público el violinista Mohamed, que era el solista y posteriormente le acompañaban los otros integrantes. A mi me asombraba enormemente la rapidez del tecladista Sergio Cisneros, “Kiskilla”. Y claro la canción Gaia me pareció sumamente poética, cantarle al sol y un camino filosófico cuando dice, ya voy a nacer, ya voy a morir con algo de tristeza como un lamento por la composición de la canción en sí. Y yo no quería morir porque yo me consideraba un hombre bueno que solo reclamaba mi derecho a vivir, sin haber yo nunca odiado a nadie. ¿Por qué tenía que morir?. Es que desde ese punto de vista, la vida es injusta. Y en ese momento sentí rabia contra el mundo porque me querían traficar mis sueños; y que yo solo añoraba mi libertad personal y justa, de una forma buena y bien intencionada. Y luego me sentía juzgado por un sacerdote en nombre de dios, solo porque yo había querido vivir mi libertad sin dañar a nadie, y que solo por mi personal derecho a pensar, estaría condenado a la silla eléctrica. Es que esa imagen realmente me estremeció y me impactó muchísimo. Luego el mensaje me pareció justo el de un condenado a muerte, “toda mi vida desfila ante mí, y “tantos sueños por cumplir”, que no los voy a poder realizar porque el mundo entero, en nombre de dios me estaba condenando porque yo solo quería vivir de una manera normal y sana mi libertad. Que me era negada por el mundo en nombre de dios, por un representante de él en la tierra: un sacerdote. Y mi único consuelo que yo tenía en ese momento, era que le podía brindar mi amor a mi pareja que había buscado, de entre los odiosos y molestos chismes de pueblo chico de qué dirán típico de Victoria. Y que me van a vendar la vista para ocultarme realidades, y que me quieren imponer una sola realidad y verdad absoluta en nombre de dios y la iglesia dogmática, que tengo que aceptar sí o sí. Luego me llamo la atención la entrada de José Andrea vestido de rojo, y sentándose en la silla eléctrica, reconozco que esa imagen hasta me asustó. Porque la encontré así tétrica de las películas de terror, donde los sacerdotes le daban la extremaunción al condenado a muerte. Me pareció sumamente teatral, y el coro de la canción yo lo veía como una pedida de ¡auxilio, no me maten!. Como conclusión yo sacaba las cuentas que por pensar y querer vivir mi libertad individual, la iglesia me castiga con la silla eléctrica, pero se burla de mí el sacerdote al darme la extremaunción, y decirme que como consuelo, dios me va a recibir en su santo reino, con los brazos abiertos; pero no importa mi vida que no alcancé a llevar a cabo en mi forma juvenil, libre, bondosa y llena de buenas intenciones venidas desde mi interior. Después del silencio así tenebroso, la entrada del piano fue totalmente reconocible como de un concierto. Luego para mi sorpresa llegó al escenario unas señorita, así muy discretamente ¿Quién es?, le pregunté a Claudia, “ahí vas a ver”, me dijo, es Patricia Tapia. Su interpretación es que me dejó en las nubes, porque yo no conocía a ningún grupo de rock latino, que tuviera de vocalista a una señorita, y el ritmo de la canción me recodaba a las baladas en ingles. La voz angelical de la señorita Patricia Tapia me pareció poesía y música combinada que me llegó al corazón. Y el sonido era inconfundiblemente de un piano de concierto. La frase que empezaba la canción, pero extraordinariamente romántica, “entre pétalos de rosa, busque su amor y encontré violencia en lo que antes era una flor…” Oh, que decepción mas chocante, me pareció en lo personal, y que la diga una señorita tan femenina, tan bella y con un talento pero angelical, hasta el punto de que al escucharla por primera vez, me haya dejado en las nubes. Y el contenido casi me hace llorar pero de rabia; porque me estremeció su fuerza. La canción me sonó a una dama despechada, que entregó su más valioso tesoro: su amor, a cambio de que el desalmado le partiera el alma en dos. Pero sí que había fortaleza en ella para aguantar ese infinito dolor. Y que se lamentaba de haberle entregado los mejores años de su vida, a cambio de dolor, por su amor. La música de fondo era preciosa y dramática, muy relacionada con el contenido de la canción y posteriormente la aparición de José Andrea, lo vi como el hombre que la iba a consolar y que estaría dispuesto a entregarle el amor que ella se merecía. Con toda la poesía romántica-dramática por la que la dama despechada estaba sufriendo. Y ya no sufras más por ese desalmado que no te merece, y que de dañó porque la ternura es tu premio y sobre el arco iris hay alguien que te espera para amarte de verdad, como tú te lo mereces. Y deja atrás el susurro del dolor ya lejano…. Que vuele la amargura del desamor, que vuele. Porque te espera el amor representado así poética y románticamente en la simpleza de una flor, por lo hermosa que eres tú. Y que te despliegues y olvides al desalmado, porque no volverá y tu que eres una dama maravillosa, viaja hacia la luz; y que la eterna angustia será su sentencia: un castigo pero que la misma muerte para él, y muy merecido que se lo tiene; pensaba yo interiormente hasta con rabia hacia el desalmado. Pero ella aún se lamenta de no haber tenido a alguien a quien darle su amor; que para ella es tan valioso, es su mas preciado tesoro, e invaluable como su propia vida. Ay es que esta canción es la más dramática, desde el punto de vista de una dama que la abandonó un desalmado que no supo valorar su amor. Es la más cruda y con el mayor dolor que yo haya escuchado en mí vida. Realmente me estremeció la inmensidad ilimitada y desgarradora de lo que puede llegar a sufrir una dama que no ha sido querida y valorada como se merece. Ahora la elegancia, sutileza, delicadeza, armonía, y fuerza de su voz, y el contenido de la letra me llegó al corazón, y le dije a mi amiga, “oye claudia, es que es una canción maravillosa, algo totalmente nuevo para mi”, le comenté. “sí”, me dijo Claudia, se llama “el peso del alma”. Hacia el costado derecho del escenario, vi que llegaban después de la señorita Patricia Tapia, cuatro señoritas con instrumentos de orquesta. Que eran violines y un chelo, yo lo más cercano o conocido a ese montaje; musical, era esa vez que había venido a victoria una orquesta alemana de acordeones y violines, y cuando veía con mi papá los conciertos de música clásica por televisión. Por su elegancia, profesionalismo, actitud y con partituras en los atriles, que se veían en las tomas. Ahí se empezaron a oír las violinistas femeninas en el momento en que la señorita Patricia Tapia dejaba de cantar. Después llega el vocalista José Andrea y me asombró su habilidad para cambiar de ritmos, porque yo solamente hasta ese punto del concierto lo había visto interpretar temas rápidos, fuertes, y muy electrónicos. Hicieron un silencio José Andrea y pasaron a ser solistas Fernando Ponce en la flauta y Sergio Cisneros Kiskilla en el piano de semi-cola. Me llamaba enormemente la atención que las instrumentistas principales en esa canción no eran los rápidos guitarristas, sino las cuatro elegantes y clásicas señoritas del costado derecho en los violines y el violonchelo. Y de fondo como un músico más Mohamed, el violinista del grupo así como en la composición de las orquestas de música clásica, o sea de ser antes de violinista principal o solista, ahora pasaba a ser acompañante. Luego José Andrea se dirige al público y les grita: ¡UN GRAN APLAUSO PARA LA SEÑORITA PATRICIA TAPIA, DEL GRUPO NEXX!. ¡LA VOZ MAS MARAVILLOSA DE ESPAÑA!. ¡PARA USTEDES, CHAVALES DE VICTORIA!.
Y ahí recién me vine a acordar que de las damas vocalistas de España, yo solo conocía a soledad Jiménez, de presuntos implicados, así vagamente por su canción “como hemos cambiado”. Después se escuchó una introducción musical como de un concierto de música clásica, y el piano también de solista, y en algunos pasajes a cargo de las cuatro señoritas del costado derecho. Me sorprendió porque entró al escenario otro vocalista principal, y yo le pregunté a Claudia, ¿cuántos vocalistas así tiene el grupo?, y Claudia me dijo, “ah el es Txus, el baterista y fundador del grupo”. Ya, es que yo pensé que solo tenía un vocalista principal, le dije, y que los demás integrantes solo le hacían los coros. La entrada instrumental que anticipaba a la canción “la rosa de los vientos”, me pareció elegante, elevada, muy pausada y orquestada para un concierto así de heave metal. Me llamó la atención, porque esa canción “la rosa de los vientos” no llevaba batería y se notaba intensamente el que las cuatro señoritas que a esas alturas ya me parecían concertistas profesionales de música clásica. Luego dejaron de tocar, y para mi asombro el instrumento solista era el piano; y ahí yo quedaba anonadado por la maestría, elegancia, y clasicismo de Sergio Cisneros Kiskilla, que me recordaba a Claudio Arrau, por su destreza. Luego José Andrea se dirige al público y les grita. El contenido de la canción me decía que uno debe sembrar ilusiones y cultivarlas con amor y constancia día a día, y sus resultados te ayudarán cuando realmente los necesites. Y que debes cultivar tus ideales porque si eres constante, en la vida con ellos nadie te los va a poder quitar o arruinar. Porque desde ese punto de vista que es muy poético y optimista tú verás la vida que es bella, como un jardín de rosas. Y que debes buscar tu horizonte desde tu interior, con los ojos de tu alma, es que esa frase me lleno de emoción, al saber todo lo bonito que mi interior puede albergar, y que tengo que describirlo yo solo. Y lo mismo si siembras y cultivas una amistad, donde es indispensable la verdad, la fe y el tiempo para su crecimiento. Además en ningún momento debes perder la cordura, y refugiarte en tu calma interior porque de esa forma sabrás distinguir desde el fondo de tu alma, lo bueno y lo malo. ¡UN GRAN APLAUSO, CHALAVES DE VICTORIA PARA ESTA SORPRESA QUE LES TRAJIMOS PARA UDS.!! ¡¡ESTAS CUATRO PRECIOSIDADES LAS CUARTETAS!: ADRIANA, ISABEL, SARA Y ANA!. GRACIAS A USTEDES SEÑORITAS POR TAN MAGISTRAL INTERPRETACIÓN. Y todos quedamos sorprendidos por su clasismo y elegancia y como se podía mezclar la música clásica con el rock. Luego se dirige al público y les grita: ¡COMO LO ESTÁN PASANDO CHAVALES DE VICTORIA!. ¡Bieeeen!, respondió el público. Luego el vocalista José Andrea se dirige al público: ¡QUIERO PRESENTARLES A UNA PERSONA QUE ES INIGUALABLE, UNA JUVENTUD, UNA PICARDÍA, JODER!!!, ¡¡¡¡ES NUESTRO AMIGO FRANK!!!¡¡¡UN APLAUSO PARA EL!!!!!. La entrada musical fue muy majestuosa y elegante y el guitarrista jorge salan como repetía el mismo tema musical del sintetizador pero en la guitarra, un sonido que era desconocido para mí, por la rapidez y maestría del interprete, ya que ninguno de los guitarristas del rock latino que yo escuchaba, tenia tanto manejo prolongado de los tiempos, musicalmente hablando. Después lo siguieron los otros integrantes y apareció una bailarina árabe, que como le comenté en ese momento a Claudia, “mira, esto le hubiera encantado a mi papá, porque me recordaba a los cuentos de las mil y una noche que me leía cuando chico”, “Sí, tienes razón” me decía Claudia. Y la bailarina se paseaba sensualmente por entre los músicos, saludaba al público que la aplaudía a rabiar. Después volvió al escenario la señorita patricia tapia, con una elegante falda muy femenina, pero con más potencia así ya mas roquera en esa canción con su maravillosa voz. A diferencia de la canción anterior que nos había entregado. Y la música ya se me parecía con influencias arábicas por el montaje en el gimnasio, y por las descripciones que me contaba mi papa de las noches palestinas del estadio en Santiago. Pero que las fiestas eso sí eran sanas, poco licor, buena comida y eso sí harto café como buenos paisanos, porque la idea era compartir y no embriagarse. Además había espectáculos intermedios de bailarines árabes de ballet. Y la música yo la encontraba con influencias arábicas, y en ese momento los guitarristas me recordaban al laúd; un instrumento típico de las fiestas árabes en vivo, pero fusionado con el heave metal con el que yo ya me estaba familiarizando. Cuando empezó la canción ya con un ritmo que me parecía arábico por todo el montaje técnico, y el contenido de la letra, “De la noche de los tiempos he regresado a buscar tu don para la humanidad”… o sea ese mensaje era que a mí me habían buscado durante el tiempo por mis cualidades personales positivas. Y ellas ayudarían a la humanidad, pero la búsqueda de la persona que la hizo era anónima, dándole más importancia a mis cualidades personales que a la persona que me fue poco menos que personalmente a buscarme por lo que yo soy. Y no te fijes en tu soberbia personal o tus defectos que puedas tener, solo resalta y potencia tus cualidades personales positivas. Y me han buscado en los tiempos largos de las vidas, por mis cualidades positivas, dejando de lado lo negativo que yo pueda tener, es que ese mensaje realmente me conmovió, porque lo sentí muy personal y dedicado a mí. Y la persona que me fue a buscar, que es el portador de luz, y que no se daba importancia a sí mismo, sino que la importancia se la daba a su misión, que eran mis dones positivos personales, y me llamaba a que fuéramos a volar juntos, para que yo cumpla mis idealitas y personales sueños. Luego la señorita Patricia Tapia, así muy linda y femenina con su falda, hablando y confirmando el mensaje anterior con su tesoro mas preciado, su amor. Para que olvides el dolor, y tu fuerza interna nuestra tu unión. Que lo interprete como un simbolismo del matrimonio fiel y para toda la vida. Y el mensaje de José Andrea, que él era el portador de luz era desgarrador, porque ofrecía por mis condiciones personales, hasta su propia sangre. Ahora el canto a dúo de José Andrea, con la señorita Patricia Tapia, me invitaba a volar pero en mí, por tus sueños, tu alma, tus creencias. A José Andrea yo lo veía como si me estuviera hablando a mi personalmente, “soy el portador de luz, pero por ti, y todo lo que tu representas positivamente, por lo mejor de ti”. Luego José Andrea se dirige al público y les grita: ¡UN GRAN APLAUSO CHAVALES VICTORIA, PARA NUESTRA GUAPISIMA BAILARINA ISSA!. ¿HABIAN VISTO ALGO ASÍ DE LINDO EN SUS VIDAS, JODER? Y haciendo un silencio les grita: ¡PARA USTEDES, QUIERO QUE LES DEN UN FUERTE APLAUSO A UN CRACK DEL FUTBOL: JAVIER CROSS, EN LAS PERCUSIONES! Nuevamente se lucen el violinista Mohamed y en la flauta Fernando Ponce. Y la introducción me parecía de violines, por su suavidad ya clásica y elegante. Haciendo un dúo instrumental. Pero muy alegre y los sonidos todos armoniosamente combinados, donde el publico saltaba y bailaba. Ahora la letra “cuando mas he de esperar, cuando más he de buscar, para al fin poder hallar la luz que sé que hay en mi”, me hablaba de buscar lo positivo en mi interior”. Y un lamento porque en esta búsqueda ha sido en soledad, donde, “no me he querido ni yo”, porque los demás no me han valorado como persona. Y eso me hizo sentir lo solo que a veces estoy en el mundo, triste y abandonado, en esta búsqueda interior hacia lo positivo que hay en mí. Y que nadie me ha ayudado a descubrir. Un pensamiento totalmente profundo y existencialista. Pero me levantó el ánimo la frase que decía, ““cuando veas una estrella fugaz, guárdala en el corazón.”, “porque en esta vida no hay luz sin oscuridad”. Eso lo entendí como una señal de que siempre hay esperanzas, por solo que uno se sienta a veces en el mundo. Y la otra frase así muy rápida, que tenia la canción, “cuando veas a un niño preguntar por que el sol viene y se va”, es porque en la vida hay un equilibrio entre lo bueno y lo malo. La luz representa lo bueno, la oscuridad lo malo representado poéticamente. Y me evocaba la frase “con una sonrisa devuelve una traición”, a mi capacidad de perdonar, por muy profundo que sea mi dolor y darle la mano a quien me lo causó. Y que en la vida, hay que buscar personas buenas de corazón, cuando repetía el coro “…rodéate de sabios de verdad”… Luego José Andrea se dirige al público y dice: ¡COÑO CHAVALES, QUE AL VER CUANDO VENIAMOS EN EL AVION, VIMOS LAS COSTAS DE CHILE MUY LINDAS,! ¡QUE NUNCA SE LES ACABEN ESAS COSTAS MARAVILLOSAS QUE USTEDES TIENEN!, ¡ASÍ QUE PARA TODOS USTEDES, AMIGOS DE VICTORIA, PORQUE YA SOMOS AMIGOS Y LOS VAMOS A LLEVAR PARA SIEMPRE EN NUESTRO CORAZÓN: LA COSTA DEL SILENCIO”!!!!. La primera frase “el mar escupía un lamento, pero que nadie lo oyó…” me sonó un llamado a lo ecológico de la naturaleza; de que por la contaminación ambiental del hombre se estaban muriendo las costas maravillosas de todos los mares del mundo. Y que hasta los delfines estaba en peligro de extinción, por citar un ejemplo puntual, rápido y entendible con un mensaje fuerte y directo. Y un llamado a mi persona a impedir que se destruyeran las costas, a rescatar y salvar lo poco y bello que nos va quedando, desde mi interior, si, lo sentí como que José Andrea me estuviera hablando a mí: “Quiero oír tu voz en esta gran cruzada ecológica y que tu seas el salvador de todas las costas maravillosas del mundo”. Que el hombre está destruyendo la naturaleza por usura, dinero, ambición, poder e interés industrial y capitalista. Sí el hombre esta destruyendo por plata el jardín que ya está agonizando en la tierra. Y que “una gaviota en un acto suicida al volar se lanzó…” quiso ser la mensajera de esta gran verdad, pero que terminó muerta por el encargado del capitalista, que le significaba el hecho de que si la gaviota llegaba a su destino, se acababan sus ganancias monetarias. Luego el mensaje directo y ecologista, hagamos una revolución, donde nuestro líder sea el sol, y que tengamos un ejército que no sean duros soldados, sino que lindas y tiernas mariposas. Y que por bandera tengamos la esperanza naciente del amanecer, y que hay que cambiar las sangrientas y mortales espadas por delicadas y fragantes rosas. Eso en lo personal me pareció sumamente poético, por la riqueza literaria de reemplazar los elementos bélicos por románticos, una asociación que en lo personal me pareció con mucho amor y ternura. Ya que yo personalmente siempre asocie a las rosas con el amor, como una representación mía y personal. En el desarrollo de la canción, y como era ya de esperarse se lucieron todos los instrumentistas al unísono; y la canción me pareció dedicada a la naturaleza y la ecología, el tema de conversión de moda de esos días, de rescatar y cuidar la naturaleza que nos va quedando sin destruir. El contenido de la canción “molinos de viento”, me recordó al quijote de la mancha, y toda la inmensa sabiduría del refranero popular, su escudero Sancho. Y que para hablar, hay que escuchar al corazón, ay eso me pareció una gran expresión de sabiduría. Y que la vida es un camino a descubrir en el mundo de los recorridos que hacía don quijote, pero que todo tiene su principio y su fin, su partida y su final. Luego una frase me abrió una gran revelación personal y esperanzadora, “a veces siento al despertar, que el sueño es la realidad…”, o sea mi anhelo es la realidad y posible de alcanzar, no solamente limitada a un sueño. Y una personal enseñanza directa “que de tu vida amigo tu seas el único actor”, o sea que yo tengo que seguir el camino de mis sueños personales, como lo hacía don quijote al querer recorrer el mundo solucionando los problemas que tuviera en su camino, que claro era largo, pedregoso y muy difícil de andar. Y que en ese andar debes decidir entre el odio y el amor, y por supuesto debes elegir el amor, por todo lo aprendido anteriormente, y esta decisión a veces en tu vida personal, no va a ser fácil pero lo vas a lograr al aprender a descubrir lo que la vida te va entregando día a día. Y que toda la belleza de la naturaleza, pienso que es dedicada a mí, y por eso hay que cuidarla. Y después nos asustamos con los fuegos artificiales, y los humos dentro del gimnasio, y los disparos de los cañones de salva hacia el público que hizo José Andrea. ¡¡¡¡¡¡LES GUSTO EL CONCIERTO, AMIGOS DE VICTORIA!!!!, nos gritó José Andrea. Y el público les gritaba enloquecidos, sí, sí… ¡HASTA SIEMPRE!, grito José Andrea. Y se terminó el recital. Ya nos íbamos retirando con mi amiga Claudia, y realmente quede asombrado, maravillado y sumamente sorprendido al conocer un tipo de música que era totalmente nuevo para mí. “Claudia”, le dije, “es que esta ha sido la revelación musical más grande de mi vida. “No tengo palabras para agradecerte el inigualable concierto musical, oye pero del mejor grupo a todo nivel que he visto en mi vida”, le dije. “Si Munir”, me dijo Claudia, “yo sabía que te iba a gustar”. “Sí Claudia, tienes razón”; le dije, “pero esto me ha superado en todo, porque te juro que mago de oz., de ahora en adelante va a transformarse en la revelación de mi vida”. “Y esto te lo debo a ti claudia. Realmente no tengo medios para agradecerte toda la ilimitada y fantástica obra de genialidad a la que me has llevado a admirar”, le dije. “No te preocupes Munir”, me dijo y yo le respondía, “Claudia, entonces ahora voy a convertirme en un fan seguidor de mago de oz., y cada vez que los escuche, voy a pensar en ti, desde lo más profundo de mi corazón. Y nos volvimos para ponernos de acuerdo cuando íbamos a ir a Temuco, a las tiendas de música a comprar por supuesto, todo el material que encontráramos, de este inigualable, genial y extraordinario grupo de heave metal, como lo aprendí esa maravillosa, junta mi amiga Claudia, que me llevó a ver a el recital de mi vida del grupo mago de oz.

FIN.


LA NOCHE DE LAS METÁFORAS





AUTOR: MUNIR EDUARDO ELUTI CUETO.


CUENTO INTROSPECTIVO Y DE AUTOANALISIS PERSONAL, EDUCACIONAL, MENTAL Y EXISTENCIAL FRENTE A LOS PLANTEAMIENTOS PERSONALES DE LA VIDA.


“No en el espacio he de buscar mi dignidad, sino el orden de mis pensamientos. ¡Aunque poseyera mundos no sería más rico! A través del pensamiento, tomo posesión de mí el universo, y me devora como a un punto. A través del pensamiento yo tomo posesión de él”.

Blaisse Pascal.


En una esquina cualquiera, donde a veces y por esas causas y enigmas que nos depara la vida, un hombre puede encontrar más que un simple árbol, pues lo que nos importa a nosotros, entes que nos decimos personas, es una preocupación que va más allá de la simple estética ambienta y le competa al campo de la preocupaciones que son de orden humano-metafísico. Vale decir una intensa búsqueda de un elemento que es muy preciado; pero que es indispensable para que un hombre pueda meditar interiormente. Para poder de esta forma poder aspirar o conocer el ansiado principio de integración humana. Pero la búsqueda es más trascendental que el aspirar a conocer la teoría de tan existencial planteamiento, porque si de ilustrarse se trata, viajamos por la académica educación que nos entregan los libros, ¿y por que no mejor por este mismo camino, viajamos a través de la vida?. Claro que no solo arbustos podemos encontrar en una esquina cualquiera, sino que un sin número de fenómenos de muy diversos ordenes. Que para el caso no es pertinente analizar. Porque existe un estado que mayormente preocupa a la humanidad. Y en este estado humano-ideal donde por medio de él, podemos aspirar a la concentración, a que el libre fluir de los pensamientos sea armonioso y libre, es un estado de total quietud, de paz a nivel del cuerpo y mundano para el exterior, vale decir un estado de tranquilidad. Pero no es fácil el llegar a lograr un estado tan anhelado como este cuando vivimos en intenso conflicto. Un intenso conflicto externo pero con repercusiones en nosotros como personas, ya que en todo lo que sinestésicamente nos rodea, de un modo u otro, y querámoslo o no cualquier estímulo exterior nos altera en la más profunda intimidad de nuestro ser. Y en esta particular búsqueda de tranquilidad y paz interior, debemos abarcar todo fenómenos o alteración que si viene cierto está relacionado con nosotros, y ejerce una influencia ya sea positiva o negativa según el punto de vista en que se la enfoque. Que nos determina a actuar, sentir, vivir, vivenciar, pensar, sufrir o cualquier tipo de alteración que se lleve a cabo en nuestro ser. Y desgraciadamente la influencia a la cual en un medio imperante estemos y de hecho estamos sometidos, determinados casi en un cien por ciento por un aspecto de lo que comúnmente se llama sociedad y que forma parte de ella. Lo que llamamos cotidianamente cultura. Y uno de los aspectos más críticos de dicha función, es que no siempre dicha influencia se puede calificar como positiva, ya que eso no lo garantiza absolutamente nadie. Y en un sometimiento como meros conejillos de indias, a un riguroso experimento de cualquier científico apasionado y obsesionado por probar sus teorías y planteamientos, para lo cual sin escrúpulos les da cualquier tipo de prueba que sea necesaria para llevar a cabo dichos propósitos. Y claro, el cuerpo no es mío, así que los pobres animalitos pagan las consecuencias. Una relación similar a esa es la que están sometidos los integrantes de la cultura, claro que son víctimas de acuerdo a la magnitud por la cual se sometan y según el proceso que van a vivir, ¿o a sufrir?. Claro que es deprimente el hecho de tener que ser sometido, como cualquier convicto a su ejecución penal. A un proceso que muchas veces resulta inevitable para las personas a las cuales se les va a aplicar, y si hay alguna posibilidad de modificación de dicha imposición: ¡se evita rotundamente!. Ya sea por los padres principalmente, sin importar el hecho de tener que cumplir con un riguroso esquema y a veces cuando la persona no pasa a ser más que un rudimentario y “experimental” objeto; por supuesto que lo de persona con sentimientos, no se toma en cuenta pasando a otro plano. Y sin hacer ningún intento por ver otra posibilidad que pueda modificar esta situación. Y ya en lo personal, esta temática se me torna deprimente. Y tal vez yo no sea la única víctima de un sistema que no vale la pena. Donde no se toma en cuenta a lo humano, que tanto nos pregonan e ilustran los libros. Y donde solo se actúa de acuerdo a un estúpido parámetro establecido por la sociedad y la cultura ideal, que más bien debería llamarse cultura irreal. Por no tener absolutamente ninguna avenencia o relación, con lo que cotidianamente le llamamos realidad. Como lo pensaba y meditaba en su interior Cristian, luego de haber pasado por un intenso período de frustraciones personajes, decepciones, desilusiones, y hasta lo que lo habrían llevado a adoptar la palabra de moda que salía todos los días en los diarios: depresión. Porque Cristian se cuestionaba, y le daba vueltas interminablemente en su confusa cabeza, para tratar de encontrarle sentido a los que para él, era inútiles consejos que la gente le daba todo el tiempo, en todo orden de cosas, que en la escuela, que en la casa, que en la calle, pero no podía hallarles su finalidad o significado. Y seguía pensando el por qué, todas las personas que le habían dado esos consejos, -según lo que el creía-, se los habían dado de buena fe, por deferencia, simple cortesía, o social y amistosa conversión cotidiana. Hasta el punto de que Cristian, a los profesores y educadores, más bien les decía “dictadores”. Por seguir ciega y obsesionadamente una doctrina, que según el académico dogmatismo, de quienes le hacían clase, era educacional. “Sin lugar a dudas”, como les escuchaba decir y plantear a cada momento, en todas las clases a las que asistía. Y veía en esa actitud un fanatismo y una obsesión exacerbada pero ya a mas no poder, donde los alumnos a los que iban dirigidas tales “enseñanzas”, háganla corta y piensen en el suicidio, y si son muchos propaguen la idea ya a nivel colectivo y masivo. Cristian pensaba que esos señores sí se merecían un escarmiento; por obsesivos, porfiados, o simplemente por retrógrados, y la razón es muy simple porque después el escarmiento lo pagaban directamente los alumnos, pero nunca perdía el profesor, por equivocado que estuviese. Porque los educadores y profesores con toda su escuela académica, actuaban siguiendo sus propios parámetros establecidos, por lo que ellos se habían planteado como cultura ideal. Buscando con esto la justificación ante un sistema imperante. Que como ellos decían, “no es que a mi me dieron estos parámetros académicos que tengo que seguir”, y esa era la regla de oro a la cual seguían sin dar mayores explicaciones, a nadie. Solo y exclusivamente a los encargados de su propia contratación en el puesto que ocupaban. Cuando la situación era extrema y absolutamente necesario. Por ejemplo si le avisaban con anticipación sobre una posible carta de despido, por haber llegado sin corbata a impartir una clase de religión. Cristian es sus convicciones estaba totalmente convencido y seguro de ellas. Porque ya había dejado de creer en muchas cosas de todo orden e índole. Ya que simplemente cuestionaba interna y personalmente a toda la educación a la que el se sentía sometido. De ahí que había tomado su costumbre pe pensar, divagar, filosofar así internamente como diálogos consigo mismo y frecuentar bares, pero no para olvidar penas de amor como se hacía y se sigue haciendo a lo largo de todos los tiempos. Sino que para suavizar así un poco sus frustraciones y tratar de pensar él con claridad. Y Cristian pasaba por estado de profunda decepción, cuestionamientos, y una mental desintegración de sus prejuicios psicológicos, y planteamientos frente a la vida, que como el mismo sacaba las cuentas, que si los llevaba a la acción en su propia vida, le habrían hecho regir un sistema de su propio sistema de vida, que no sería el de el, sino el que le impusieron sus profesores y, simplemente lo habrían obligaron a llevar. Y seguía filosofando internamente, de que todas esas creencias inservibles y/o desechadas, por lo menos para él, tendrían lugar en las mentes de todo un sin número de alumnos que les hubieran creído a sus académicos profesoras, y que les habían impuesto de una forma educacional y establecida como la gran verdad absoluta del mundo. Y de todos los tiempos de la humanidad. En una ocasión de tarde de domingo, Cristian fue al teatro a ver la película “la sociedad de los poetas muertos”. Y ese film, le abrió su horizonte mental, porque ahí vio una realidad que Cristian no conocía y que tampoco podía saber que podía existir: El enfocar a ver la vida con otro sentido. De otro punto de vista, y le llamo mucho la atención, la actitud del profesor Keating, interpretado por Robin William, cuando les decía a sus alumnos que se subieran de pie sobre el pupitre que usaban en las salas de clases. Porque esa era una representación teatral, de ver la vida desde un punto de vista diferente: el propio y de cada uno de los alumnos. En una actitud de total irreverencia ante lo establecido académicamente. Porque dicha representación muestra un profundo fundamento en un complejísimo tratado y reglamentado que va en contra de las normas educacionales, que deben cumplirse en una sala de clases. Claro que, -como lo interpreto Cristian-, la consecuencia de ver la vida desde su propio punto de vista personal, y no aceptar lo que le impusieron tanto en la escuela, como en su casa, lo llevó definitivamente al suicidio. Como se mostró en el desarrollo de la película, porque sus padres querían que su hijo estudiara medicina, pero sus inclinaciones eran para el área del teatro. Y la decisión que tomo el alumno, porque sus padres lo estaban obligando a estudiar medicina. Sin tomar en cuenta que sus personales inclinaciones, eran hacia las tablas, y que al sentirse presionado tanto por su familia, y por la escuela, lo llevaron a optar tajantemente por el suicidio. Este hecho que fue pero rotundo y marcado en la película “La sociedad de los poetas muertos”, simplemente le costó el trabajo al profesor Keating, y el resto de sus alumnos, (cuando el director encargado del colegio, lo estaba despidiendo), todos se subieron arriba de sus pupitres y le gritaron de corazón: ¡no se vaya profesor Keating! Al mismo tiempo que el director del colegio, increpaba violentamente a cada uno de los alumnos, con que se bajaran de arriba de sus pupitres individuales de la sala de clases. Después que terminó la película, y Cristina volvió a su casa, pensaba y filosofaba internamente en la fuerte molestia educacional impuesta que le había tocado vivir, o como el se decía a sí mismo no vivir, sino que sufrir. Y posteriormente ya días después, pasaba las horas en el bar que frecuentaba, esperando a que llegara su amigo John; que lo entendía y se llevaba muy bien con él, por tener muchos puntos de acuerdo en común. Los días que Cristina y John frecuentaban los bares, eran los de semana, porque el ambiente a media luz era muy tranquilo y relajado. A diferencia del ambiente de las discotecas con el ruido intenso que hasta peleas se armaban. Pero después de un tiempo, Cristina pasó muchos días de semana al volver frecuentar el bar, donde se juntaba con su amigo John. Debido a que su estresante y confuso estado mental de ánimo, se lo impedía rotundamente. “Hacía tiempo que no nos juntábamos”, le dijo Cristian a John. Sí tienes razón, le responde la última vez que estuvimos veíamos la cosas y la vida desde otro punto de vista, le responde John. Y te diré amigo que el cinismo humano, a veces no respeta ni conoce límite alguno. ¿Cómo es eso?, le pregunta Cristian. Mira le explica John: tu sabes que estuve trabajando de vendedor a domicilio, y cuando la mercadería que tú vendes, pasa adulterada por los medios que es enviada, como algo totalmente ajeno a tu voluntad, simplemente no tranzo comercialmente. Y por eso mi jefe me despidió, así de corta, “hasta luego sr, que le vaya bien y ha sido un placer trabajar con UD”. Tienes razón John, le responde Cristian. Porque a veces las decisiones más bruscas, o simplemente las más determinante en políticas de comercio, no dependen de nosotros sino de los señores que pagan. Y de esta forma uno tiene que acatar y agachar la cabeza, sin tomar en cuenta nuestra opinión personal. O como lo decía Borges en su poema Instantes:”…tendría mas problemas reales y menos imaginarios…” y yo creo que eso por último me acercaría mas a la realidad, por cruda que esta fuera. Y como en esos días en el teatro, cuando exhibían los noticieros al mostrar al público la propaganda publicitaria, con paisajes de playas internacionales, paisajes hermosísimos, y con lindas niñas que te van a recibir tropicalmente, y a la llegada del aeropuerto para coronarte con colares de flores al cuello, y terminar el mensaje visual diciendo: “…y el mundo sigue su marcha”… Y no faltó el gracioso que después de esa propagando gritó del ultimo asiento de la galería, “¡y los negocios son un desastre!”. Y saco aplausos generales, y una ovación digna del mejor concierto de rock, si, todavía me acuerdo. Pero amigo Cristian, le dijo John piensa que estamos bien, y que si quieres hacerte mala sangre, o complicarte la vida razones sobran. Y a mí me lo dices John, mi viejo veterano, le dice Cristian, que soy un sobreviviente social y educacional a satisfacer a mis padres, por medio de sus tradiciones familiares que han marcado y le han guiado el rumbo a todo el linaje familiar, en lo que respecta a lo educacional, orientadas a cumplir con los deberes que el colegio me impone sí o sí. O si no lo hago, simplemente me expulsan por mala conducta. Estoy de acuerdo le dice John a Cristian, las tradiciones familiares que no solo tu has visto en tu casa, sino que en muchas familias cercanas y de historia a nivel nacional, a las que yo personalmente conozco. Tradiciones familiares directas y obligadas hacia el único fin de cuidar el apellido. Para que este al pronunciarlo resulte rimbombante. Por estar acreditado con los respaldos del nombre de una institución, ya sea esta de orden educacional, comercial, militar, deportivo, o cualquier adjetivo que le dé prestigio al apellido. El prejuicio de la educación superior, señala Cristian lo tenemos enraizado en nuestras mentes a la fuerza; y más cualquier otro planteamiento que nos dé otra visión de la vida. O que nos exponga una alternativa diferente a seguir, una ordenanza de vida diferente… no sé. Es que a veces vivimos de una forma tan vacía, tan común, tan esquemática y lo que tiene que ver con el desarrollo espiritual, mental o personal, lo dejamos de lado. Es a veces tan desmotivador y deprimente el poder darse cuenta de que estamos determinados, obligados y subyugados a una manera de existencia, así tan mundana y al mismo tiempo; marcados por el más claro de los materialismos humanos, como lo son las necesidades comerciales. Es cierto, le dice John a Cristian. Es un materialismo que solo se centra en satisfacer las necesidades materiales, y no da lugar ni posibilidad de una existencia así más trascendental, en lo que se refiere al plano espiritual, personal y mental. Y tanto Cristian como John, concluyeron finalmente que, en el fondo los planteamientos impuestos tanto por la familia o por el sistema escolar, son una gran metáfora, pero equivocada, porque te imponen una doctrina, de una forma dogmática e incuestionable y luego tu por tus propios medios de vivencias te desengañas personalmente.

FIN.