lunes, 21 de julio de 2008

“INTENTANDO DESCUBRIR EL PROFUNDO ABISMO, DE MI PRINCESA DE LA DULCE PENA "

AUTOR: MUNIR EDUARDO ELUTI CUETO


TRABAJOS EXTENSOS APLICADOS AL GENERO LITERARIO DE LA POESIA DESCRIPTIVA PERSONAL, Y LA PROSA EXTENDIDA; SEGUN LA AUTODENOMINACION DE ARELY CANO, MI PRINCESA DE LA DULCE PENA, YA QUE ELLA ME DIO EL TITULO PARA ESTA OBRA, NO SE LO PUSE YO, PORQUE BUENO ELLA ES GENIAL Y YO SE LO PEDI, POR SER UNA OBRA DEDICADA A ELLA.


PROLOGO EXPLICATIVO BREVE


La verdad de las cosas, es que este volumen lo escribí sin darme cuenta. La dura, no es chiste ni talla, como decimos graciosamente en Chile. Porque iba creando las obras y se las iba enviado a Arely Cano, mi Princesa de la dulce pena.

Y sin darme cuenta, no me iba fijando del material que iba acumulando para atrás, hasta que salió esta obra.

Ahora bien no puedo dejar de nombrar, que el titulo de la presente obra, se lo dio ella, porque yo mismo se lo pedí, por su nombramiento: princesa de la dulce pena.


PROSA


LOS SECRETOS DE LA SOLEDAD DE MI PRINCESA DE LA DULCE
PENA


En un eléctrico y computacional viaje, que realizo por
el sideral universo de la web; me interno para
explorar los recónditos misterios que conforman las
extensiones de tus encantadores dominios.

A los estupefactados sentidos de mi mente, los invade
una atmósfera de encantamiento; al llevar a cabo el
introspectivo proceso que me revela como el más
brillante de los descubrimientos, la presentación de
tú romántico e impresionante nombre: Princesa de la
dulce pena.

Y en ese principio de tan introspectiva travesía,
continúo con el más incandescente de los
deslumbramientos: El conocimiento de tu nombre.

Cual misteriosa llave que me abre mágicamente ese
enigmático portal. Para yo iniciar como un
ínter náutico viajante la fantástica ruta hacia los
escondidos y arcanos dominios de tu maravilloso
universo.

Extraordinaria creación de inexplorados misterios, que
es vigilada celosamente por la magistral belleza de tu
juvenil y hermoso rostro.

Cuanto enigma. Cuanto secreto que es sigilosamente
cuidado en el invisible sitio de tus ocultos
pensamientos.

Pero como cual esperanzadora luz, en un interminable
campo de tinieblas, que logro vislumbrar en esa
exorbitante lejanía de información (denominada
Internet), una palabra que es desprendida de esa
floreciente alborada; portadora de la esperada
noticia, que me hace conocedor de la ansiada llegada
correspondiente a invaluables documentos íntimos,
dirigidos a mi persona: tus mensajes.

Extractando yo de ellos tan particular y puntual
concepto: Los secretos de tu soledad. Custodiados y
archivados ordenadamente en tu cautivador fotolog.

Y yo, al tener el magnifico privilegio de encantarme
con la dulce, melodiosa y femenina armonía que se
desprende de los delicados y musicales sonidos de tu
voz, recorro el armónico camino que me señalan la ruta
de tus palabras para adentrarme a descubrir los
secretos de tu soledad.


FIN.

YO, EL DESCUBRIDOR DE LA SOLEDAD, DE MI PRINCESA DE LA
DULCE PENA.

Soy un cibernáutico viajante, que navega
computacionalmente por los electrónicos océanos de la
red; teniendo como principal rumbo los maravillosos
confines de tu secreto universo.

Y cuando tú mi adorable princesa de la dulce pena me
abres los portales de tan insigne creación; en ese
mágico momento tengo el altísimo honor de convertirme
en un sideral huésped. Asumiendo el privilegiado
nombramiento, con el cual tú me honras, dándome el
titulo de ser el descubridor de tu soledad.

Y dicho sea de paso continuando con mi placentera
estancia por tus arcanos dominios, en los cuales me
detengo para transformarme en un remoto habitante de
tan sideral y fantástico mundo.

¿Como no extrañarte?. ¿Cómo no echarte de menos?
¿Cómo no añorar tu dulzura, tu feminismo, tu
jovialidad y tierna inocencia?

¿Cómo no extrañar y añorar la magia de tus mensajes,
que encantan e iluminan mis oscuros días?

Ya que mis remotas y cotidianas jornadas, las vivencio
de una forma gris e inerte. Y, aunque pase por el más
caluroso de los veranos, y tenga la mayor
resplandescencia del astro rey; la alborada sigue
permaneciendo en tinieblas, si no tengo la más técnica
y perfecta recepción, de la incandescente claridad de
tus joviales y motivadores mensajes, OH luz de mis
amaneceres.

¿Cómo no añorar tus mensajes, con toda la inocente
jovialidad que contienen?

¿Cómo no extrañar tu ternura, por el dulce y alegre
contenido de tus mensajes, que llenan de regocijo mi
corazón al tenerlos en mi bandeja de entrada?

¿Cómo no ensoñarme y maravillarme con el infantil y
alegre juego que realizas conmigo? Y me haces
partícipe de el, al darme a conocer tu dulce y linda
inocencia; por medio de un ilustrador y computacional
dialogo.

Oh tu inocencia, mi adorable princesa de la dulce
pena. Que la paso a descubrir en los arcadnos dominios
de tu soledad.

Cuanta candidez, cuanta simpatía de la cual tú me
haces participe, al ser yo el descubridor de tu
soledad.

Cuanto agradecimiento brota de mi regocijado corazón
al asumir de una forma tan honorable, ese magnífico
nombramiento que tú me asignas.

Pero explorando y descubriendo los confines de tu
misterioso y cambiante universo; paso a encontrar un
particular concepto que llena de pánico y sorpresa los
centros de mi atención; haciendo estremecerse a las
extensiones de mi anonadado ser: tu miedo.

Cual intensa emoción humana que tu, con esa jovial y
juguetona magia con la cual encantas y manejas los
caminos que dirigen la maravillosa poesía de tus
palabras, talento de tu genio.

Para que de esta eximia forma; construyas un personal
desarrollo de tan temible y atormentadora emoción.

Pasando a ser en este proceso emocional, mi
encantadora princesa de la dulce pena cautiva:
Prisionera de tus miedos.


Cautiva, sí mi encantadora princesa de la dulce pena.
Cautiva de tus miedos, que en una particular y
personal instancia pasa a estar inmersa en tu arcano y
misterioso universo.

Cautiva, de tus miedos y temores, mi adorable princesa
de la dulce pena. Que cambia de estado como cual
metafísica y evolutiva metamorfosis; para sentirse
prisionera de tus miedos.

Pero que tu irreemplazable y maravillosa persona, no
caiga en un infinita y mortal océano de
desesperaciones mi adorable princesa de la dulce pena.
Porque yo, como cual temerario descubridor de tu
soledad, estoy para rescatarte heroicamente de tan
atormentadora pesadilla.

Si yo, el descubridor de tu soledad que navega y
cabalga gallardamente por los específicos senderos de
la Web , teniendo como rumbo fijo tu arcano y
misterioso universo.

Con la honorífica misión de liberar a mi princesa de
la dulce pena, que yace en él cautiva y prisionera de
sus miedos y temores.

Cual aterradora atmósfera que se expande con la
inconmensurable fuerza de los vientos, para invadir los
confines de tu arcano y misterioso universo; mi
cautiva princesa de la dulce pena.

Y el sentimiento de esta soledad, pasa a tornarse de
un abrasador negro y oscuro matiz, al ser invadido por
la escalofriante y aterradora atmósfera de tus miedos
y temores, mi cautiva princesa de la dulce pena.

Dicho matiz tiñe y oscurece los confines de tu arcano
y secreto universo; mi cautiva princesa quitándote la
efervescente alegría de tu jovialidad.

Pero como cual incandescente y esperanzadora luz, la
alegría jovialidad, juventud y vida renacen desde tu
maravilloso interior.

Como una abrasadora onda expansiva, que inunda hasta
el más remoto de los confines de tu recóndito
universo.

Para transformarlo en el más paradisíaco de los
edenes, como el más glorioso y brillante de los
amaneceres, en el cual estoy yo. Encantado por tu
magia y sintiéndome un privilegiado huésped; en los
recónditos dominios de tu arcano y sideral universo,
mi cautiva princesa de la dulce pena.


ME TIENES EN AGONIA

FORMA DE NARRATIVA POSAICA Y POETICA, APLICADA A LA TECNICA DEL PARRAFO CORTO Y DIRECTO EN FIGURA DE REPETICION, EXTRAIDA DE COMPOSICION TÉNICA DE LAS POESÍAS.


Me tienes en agonía, mi lejana princesa de la dulce pena. Al no tener en mi bandeja de entrada la alegría de tus mensajes.

Me tienes en agonía, suena el desgarrador eco en mi cerebro, al hundirme en el vacío de tu ausencia.

Me tienes en agonía, y muero un poco cada día, al no tener tu motivante y jovial magia que vigoriza las estructuras de mi ser.

Me tienes en agonía, y realmente mi cuerpo tiene una desesperación ilimitada, al no tener motivos noticias. Mi ya lejana princesa de la dulce pena.

Me tienes en agonía, y en un desesperante e infinito vacío, que nada lo puede suplir, porque nada en mi vida es igual al no tener la alegría de tu presencia.

Me tienes en agonía, y con esto me llevas a ahogarme en los infinitos océanos de tu pena, mi lejana princesa…pero esta pena no es dulce, es amarga, por tu ausencia, tu falta y tu carencia.

Me tienes en agonía, y es injusto el infinito dolor que siento, al no tener ninguna señal tuya. Mi ya lejana princesa de la dulce pena. Y este dolor me destruye, al corroer más y más día a día las paredes de mi desesperado y agonizante corazón.

Me tienes en agonía, y hasta que no tenga noticias tuyas, hasta que no recupera la alegría de mis días, que estos últimos han sido grises e inerte, hasta que me vuelva el alma al cuerpo, hasta que recupere la alegría de vivir, tu, mi lejana princesa de la dulce pena (que ahora me has traspasado a mi) ME TIENES EN AGONIA.



FIN


POESIA


ESPECTACION DEL DESCUBRIDOR DE TU SOLEDAD, EN EL UNIVERSO DE MI PRINCESA DE LA DULCE PENA.


1

Yo recorro extensas rutas siderales,
para viajar adonde yace mi princesa.
Con honores y atributos ancestrales
y maravillarme con tan grande belleza.

2

Sé que estas ahí con tu silueta lejana,
al contemplar toda tu imagen entera.
Y viendo tu brillante figura arcana,
mi hermosa princesa de la dulce pena.

3

Soy el descubridor y es mi privilegio,
al ver tu universo de encantamientos.
Lo visualizo con magia y sortilegio,
construyéndote un altar con aspavientos.

4

Al viajar a tu universo soy errante.
Determinando mi sendero definido,
siendo yo un privilegiado viajante,
cuando tengo el rumbo establecido.

5

Soy un interprete en poesía y prosa.
Yo no recurro a baratos histrionismos.
Aunque por ti mi alma solloza,
y yo soy un personaje con mecanismos.

6

Canto a tu universo y tu belleza,
que tu construyes con encanto cada día.
Y de la dulce pena eres mi princesa,
que habita en una galaxia sombría.

7

Soy el real descubridor de tu soledad.
Quien te ve y admira con sutileza,
porque mi pluma tiene inmensa gravedad.
Por lo carismático de su entereza.

8

Así tus mensajes me llenan de alegrías,
cuando te idolatro con versos gloriosos,
inundas mis escritos con algarabías,
dejando a mis macilentos ojos gozosos.

9

Eres tan imponente como un monumento,
siendo princesa y musa, así te describo.
De tu escritura recojo el argumento,
y en mi memoria no existe el olvido.

10

En tu mundo versifico y soy espectador,
por actuar en tu universo cambiante.
En él divago, sueño y soy un admirador.
Por movilizarme en el como un viajante.

11

Te agradezco el enorme rol otorgado,
al ser yo, de tu miedo el alto descubridor.
En tu altar poético estoy colocado.
Como un artesano lírico emprendedor.

12

Ya que por ti yo construyo inspirados mundos.
Porque eres mi princesa de la dulce pena,
la cual me ha fijado adecuados rumbos.
Con toda mi gloriosa esperanza entera.

13

Por ti soy un vigilante espectador,
pero que no busca un espectáculo.
Porque aspiro a ser un benefactor.
Y ayudarte como un oráculo.

14

Tu carisma tiene un valor inigualable.
Y tu juventud enaltece por su esplendor.
Eres dueña de un estilo inimitable,
y tu nombramiento principal es redentor.

15

De tu persona emana la inocencia.
Y de tu texto florece la jovialidad.
Porque tu fin no es buscar la complacencia,
si no que destacar toda tu vitalidad.

16

Eres la fuente de mis inspiraciones,
abarcando tu alegoría retórica,
como la mayor de las constelaciones,
y bella como una tela pictórica.

17

Pero mi homenaje te da curiosidad,
como si mi pluma fuera autoritaria.
Cuando solo escribo con austeridad,
sin ninguna asignación contestataria.

18

Y mi verso enfatiza tus facetas,
asombrándome con tu personalidad,
como el camino de los ascetas,
que distingue a tu particularidad.

19

Y me preguntas por que te doy categoría,
cuando determino hacia ti mi cantar,
al escribirte toda una alegoría,
que me lleva a tu universo a pensar.

20

Mi verificación en ti se estiliza,
con la realización de un testamento,
y mi conocer así se actualiza,
al ver las estrellas de tu gran firmamento.

21

Eres mi lumbrera por tu talento,
que ilumina con toda claridad.
Porque tu fama me deja contento,
siendo una ley de autoridad.

22

Y tu cantar es alegórico
dándome con el la consagración.
Siendo yo muy categórico,
al lograr la docta integración.

23

Tu me brindas formas de literatura,
que van de la oda a la narración.
Por toda su instruida envergadura,
logro un resultado de abstracción.

24

Eres mi dulce princesa inspiradora,
que como el arte tu universo habita.
En tu universo eres emprendedora,
porque tu conocimiento en el gravita.



FIN