lunes, 12 de octubre de 2020

ALEJANDRO EL GRANDE


“Hay tantos mundos y aún no he conquistado ni siquiera uno”. 
Alejandro Magno.




En Macedonia, Olimpia de Epiro y Filipo II tienen un hijo llamado Alejandro. Y desde su infancia su padre lo educó con lo que fue su formación militar. Y su educación estaba dirigida por Leónidas, un maestro macedonio que daba clases a los hijos de la alta nobleza, iniciándolo en el ejercicio corporal. Su profesor de letras fue Lisímaco, que le hacía leer a los poemas homéricos, y la Ilíada, además de Heródoto y a Píndaro. Según el relato de Plutarco, el padre de Alejandro Magno, Filipo II, le compró un caballo que nadie podía domar ni montar, pero Alejandro Magno logró domarlo y lo llamó Bucéfalo. Según el historiador antiguo Calístenes, Alejandro Magno participó triunfantemente durante su adolescencia en los Juegos Olímpicos por petición de su padre, ganando muchas victorias en las competencias de carros. También le encomendó a Aristóteles su formación intelectual, a los 13 años estuvo bajo su tutela. Siendo este último el filósofo que más influyó en las ramas de filosofía y ciencias, siendo su maestro durante cinco años, en un retiro en la ciudad de Macedonia de Mieza, dándole una formación intelectual y científica en: Filosofía, lógica, metafísica, estética, ética, política, y biología. Y por esta formación su padre lo asoció a tareas del gobierno nombrándolo regente. Siendo Alejandro Magno ya el sucesor de su padre, decide seguir el plan de las polis griegas: Conquistar Persia como venganza y conquistar de esta forma las ciudades costeras de Asia Menor y las islas del mar Egeo. Con este triunfo Alejandro Magno logra consolidar la frontera de los Balcanes, y la hegemonía macedonia sobre las ciudades-estado de la antigua Grecia, terminando la rebelión de la muerte de su padre. En lo que se llamó el Período Helenístico del año 323 a. C. En lo que se llamó el Período Helenístico del año 323 a. C. Alejandro Magno sentía un gran respeto por los filósofos, el arte, y la cultura de Atenas, entonces luego de haber enviado cartas, decide dejar fuera a su ejército y entrar acompañado de algunos amigos los hetaroi. Una vez en Atenas, Alejandro Magno recibe el título de hegemón, vale decir el gobernante de toda Grecia, consolidando así su hegemonía macedónica, para luego decidir conquistar el imperio persa. Alejandro Magno en el año 324 a. C. se casa en sus bodas de Susa con Barsine-Estátira una de las hijas del rey persa Darío III, pidiéndole la mano a su madre, que era la hija del último soberano aqueménida, y también casó a su hermana Dripetis, con su amigo y mano derecha Hefestión. En su avance hacia la India, y luego de haber impuesto un nuevo orden en Bessos el asesino del rey Darío III es arrestado por sus propios cortesanos y entregado a Ptolomeo, general amigo de Alejandro Magno, para ser ejecutado, terminando con esto la persecución para su ejecución. Derrotó al rey Poros en la batalla de Hidaspes en el año 326 a. C. para luego regresar a Babilonia. En su avance hacia la India, derrotó al rey Poros que controlaba la región de Panjab, en la batalla de Hidaspes, el año 326 a. C. y tras la batalla Alejandro Magno se impresionó por la valentía de Poros que hizo una alianza con él nombrándolo Sátrapa de su propio reino, añadiendo tierras nuevas; y de esta forma Alejandro Magno fundó dos ciudades que llamó Bucéfala en honor a su caballo muerto en la batalla de Hidaspes. Para luego regresar a Babilonia. Posteriormente Alejandro Magno viajó a Egipto, en donde fue muy bien recibido por los egipcios, como un salvador y libertador. La cultura de Egipto lo impresionó porque los egipcios le dedicaron testimonio grabado en pueda, y además Alejandro Magno le hizo ofrendas al dios Amón, vistiendo la indumentaria de faraón. Ya que los egipcios lo apoyaron en su lucha contra los persas, que habían dominado Egipto, hasta la llegada de Alejandro Magno. Y en Egipto se interesó por el templo de Zeus-Amón, ofreciendo sacrificios al dios Apis, para ser divinizado como Horus. En el año 331 a. C. Alejandro Magno con su ejército macedonio invadió Persia, entrando a Susa y a Persépolis, (capital del imperio Aqueménida). En el año 331 a. C. Alejandro Magno fundó la ciudad de Alejandría, al oeste del río Nilo en Egipto. Los motivos de su fundación fueron económicos y culturales, y se le concedió la corona de dos reinos siendo nombrado faraón en Menfis, en el año 332 a. C. En el año 334 a. C. Alejandro Magno en la conocida batalla de Issos, conquistó por segunda vez a los persas, en donde es asesinado el rey Darío III; entonces Alejandro Magno le rinde un funeral real, y le promete a su familia perseguir a sus asesinos. Después Alejandro Magno cruza el Helesponto rumbo al Asia Menor en el año 334 a. C. y empieza la conquista del imperio persa, que estaba regido por Darío III. Para esta empresa, preparó un ejército de macedonios, y en el año 334 a. C. Se lanza con 40.000 hombres contra Persia. Luego de haber conquistado Persia, Alejandro Magno le propuso matrimonio a Barsine, que era una de las hijas de Darío III, pidiendo antes su mano a su madre. Y el comandante y amigo personal de Alejandro Magno, Hefestión se casó con Dripetis, realizando ambas bodas en conjunto para eliminar diferencias entre vencedores y vencidos, y mostrar la mezcla de las etnias. Ante esto el rey Darío III envió propuestas de negociación que Alejandro Magno rechazó. En el año 335 a. C. Alejandro Magno demostró su destreza estratégica y militar viajando 600 kilómetros hacia Tesalia, que ya había sido conquistada por Filipo II, y luego viajó hacia el Ática; para luego pasar por Atenas. Alejandro Magno mantenía un respeto a los templos de las ciudades conquistadas, como rasgo de su ferviente religiosidad. Pero no todo fue maravillas en la vida de Alejandro, ya que su ascenso al trono fue difícil porque su padre lo consideró un hijo adúltero. Su padre se casó en segundas nupcias y ese hecho hizo enfurecer a Alejandro Magno, ante esta situación familiar su madre decide exiliarse en Epiro con su madre Olimpia, y las amistades de Alejandro Magno también fueron exiliadas por una posible conspiración; pero finalmente el padre de Alejandro Magno, Filipo II, lo perdona, pero es asesinado, en el año 336 a. C. por orden de Pausanias, un capitán de su guardia, que había conspirado con Olimpia. Entonces Alejandro Magno toma el poder eliminando a los adversarios que pudiesen reclamar el trono, asegurándose de que no quedara ningún heredero, y así gobernó Macedonia a la edad de veinte años. En el año 338 a. C. Alejandro Magno dirigió la caballería macedónica en la batalla de Queronea, siendo nombrado en ese año gobernador de Tracia. En lo que respecta a la religión de Alejandro Magno, sus convicciones eran la del tradicional politeísmo de la Grecia clásica, la de la Eusébeia, que era según Platón: “El cuidado que los hombres tienen de los dioses”. Con ritos propiciatorias y sacrificiales que garantizan la relación satisfactoria entre hombres y dioses; porque Alejandro Magno era un hombre muy religioso que hizo sacrificios y ofrendas a los dioses olímpicos, como a Poseidón, Ares, y Atenea. Tras cada victoria Alejandro Magno sacrificaba animales a los dioses en general, dedicándoles procesiones y competiciones gimnásticas. Entre ellas destacan la ofrenda que le hizo a Atenea tras la victoria sobre los persas en el Gránico. En su reinado Alejandro Magno, dedica los primeros años de este a imponer su autoridad sobre los pueblos sometidos a Macedonia, porque estos pueblos habían aprovechado la muerte de Filipo II para rebelarse. Claro que Macedonia había pasado de ser un reino fronterizo, pobre, y desdeñado por los griegos, a un territorio que, tras el reinado de Filipo II, se consideraba como parte de la hélade, siendo un poderoso estado militar con un gran ejército experimentado que dominaba indirectamente a Grecia por la Liga de Corinto. En tanto que tras la muerte de su padre Filipo II se pensó que algunas ciudades griegas, se revelarían en contra de Alejandro Magno, por la aparente debilidad de la monarquía macedonia, entonces Alejandro Magno, debería mantener el control de las ciudades, y para esta empresa reclutó mercenarios de las ciudades para su campaña en Persia. En la batalla de Gaugamela a orillas del río Tigris, el rey persa Darío III con su numeroso ejército le hace frente a Alejandro Magno, pero es derrotado por el genio militar de Alejandro Magno que con su reinado cambió la estructura política y cultural conquistando el imperio aqueménida. De esta forma Alejandro Magno con su ejército logró entrar en Babilonia. Y con esto dio inicio a una época de gran intercambio cultural, porque los griegos se expandieron por los ámbitos mediterráneos y proximoriental. A lo largo de la vida de Alejandro Magno su imperio se extendió desde Grecia, hasta el valle de Indo por el este, y hasta Egipto, donde fundó la ciudad de Alejandría. Ya que Alejandro Magno, fue un gran fundador de ciudades, porque llegó a construir setenta de ellas, de las cuales cincuenta llevaban su nombre. Y el reparto de su imperio, estuvo a cargo de sus generales, los diádocos o sucesores, que iniciaron una lucha despiadada por la supremacía de su imperio, en una serie de reinos que abarcaría el Egipto Ptolemaico, el Imperio seléucida y la Macedonia antigónida. Pero con el tiempo hubo intentos por mantener unificado el imperio macedónico, y este acabaría por dividirse en varios reinos independientes que fundaron sus dinastías. Entre ellas estaba a dinastía Tolemaica, a cargo de Tolomeo, gobernante de Egipto. Estaba también la dinastía Antigónida, con centro en Macedonia, con Demetrio como rey. Esta dinastía conquistó Grecia. Y finalmente la dinastía Seléucida, con base en Mesopotamia y Siria; teniendo como gobernante a Seleuco que domino Asia. Luego Alejandro Magno tras asegurar el orden en el sureste de Europa, dejó a Antípatro al mando de sus dominios; preparó 160 embarcaciones, armamento y con su ejército de los 40000 soldados y mercenarios, cruzó rumbo a Asia Menor para iniciar la conquista del imperio Persa; ya que deseaba liberar a las ciudades griegas de la zona de Jonia, que estaban bajo el dominio persa en Asia Menor. Y la primera contienda se hizo en el territorio asiático, siendo la batalla del Gránico, en el riachuelo Gránico, luchando contra los helenos comandados por Memnón de Rodas y su ejército de persas en la vanguardia, y mercenarios griegos por la retaguardia, logrando con esto Alejandro Magno una gloriosa victoria contra Persia. Porque Alejandro Magno, fue el mayor de los iconos culturales de la antigüedad, y un hombre adelantado a su tiempo destacado como el más heroico de los más grandes conquistadores, destruyendo la estabilidad creada por los persas. En Alejandro Magno se daban dos condiciones personales: El genio militar, y la habilidad política, que lo convirtieron en el más grande conquistador de la antigüedad, unificando culturalmente al mundo mediterráneo oriental bajo la hegemonía de Grecia. Sus dominios se extendías por tres continentes: En Europa poseía Macedonia, Grecia, y Tracia. En África la Cirenaica y Egipto. En Asia desde la jonia Helena en el oeste hasta el Punjab en el norte de la India. Pero todo su legado de conquistador, se perdió con su muerte por envenenamiento a la edad de 33 años, en su palacio de Nabucodonosor II de Babilonia por parte de Yolas, que era su copero personal. Según Plutarco, la última semana de vida de Alejandro Magno, la pasó en baños de inmersión para curarse y de esta forma, sacrificar a los dioses, según las tradiciones griegas. Su cuerpo se colocó en un sarcófago antropomorfo de oro, puesto en otro ataúd de oro, cubierto con una manta púrpura. Y pusieron este ataúd junto con su armadura en un carruaje dorado que tenía un techo abovedado con peristilos jónicos, con una decoración muy lujosa. Se construyó encima un templo dorado, con columnas jónicas de oro entrelazadas con acanto, contando con un techo abovedado de escamas de oro con joyas, con una corona de olivos. En cada esquina estaba una Victoria, que sostenía un trofeo. La cornisa de oro de abajo, estaba grabada con testas de íbice, de las que pendían anillas doradas, que sustentaban una guirnalda brillante y policroma. Había borlas en los extremos, y de estas pendían grandes campanas de timbre diáfano y resonante, y bajo la cornisa estaba pintado un friso. En el primer panel Alejandro Magno aparecía en un carro de gala, con un cetro espléndido en sus manos, con guardaespaldas macedonios y persas. En el segundo estaba un desfile de elefantes indios de guerra; y en el tercero la caballería de combate y la flota. Los espacios entre las columnas estaban cubiertos por una malla dorada que protegía del sol y de la lluvia el sarcófago tapizado. Tenía también una entrada guardada por leones de oro, y los ejes de las ruedas doradas acababan en cabezas de león cuyos dientes sostenían lanzas. La estructura era acarreada por 64 mulas, que en tiros de 4 con 4 yugos. Cada mula contaba con una corona dorada, un cascabel de oro colgado de cada quijada, y un collar incrustado de gemas. Y el llamado sarcófago de Alejandro Magno, se encuentra en Estambul; y muestra a Alejandro Magno y a sus compañeros cazando y luchando contra los persas. Porque Alejandro Magno llegó a ser el hombre más poderoso de la tierra. 

 FIN.

EL GRAN ESCAPISTA


“Mi trabajo me ha dado un profundo conocimiento sobre las ilusiones y muchos años de experiencia en mostrarlas a personas de todo tipo”. 
Harry Houdini.




 El 24 de marzo de 1874, llegó al mundo uno de los artistas que con el tiempo sería, recordado como uno de los mayores magos y escapistas de la historia, Erik Weisz, conocido mundialmente como Harry Houdini. Quien de niño y para ayudar a su familia, empieza tempranamente a trabajar vendiendo periódicos y lustrando zapatos. Un día su padre el rabino Mayer Samuel, le presenta al doctor Lynn, un mago viajero, del cual el joven Erik se interesó apasionadamente por el arte de la actuación. Y cuando tenía nueve años, Erik y sus amigos formaron un pequeño circo, actuando el 28 de octubre de 1883 con el nombre de The Prince of the Air, debutando el pequeño Erik como contorsionista y trapecista. Posteriormente el joven Erik se marchó de su casa en busca de fortuna con circos y espectáculos ambulantes. Durando un año fuera de casa, y regresó a ella cuando su familia se había trasladado a Nueva York, y contando con trece años de edad empieza a aprender tempranamente los misterios de la magia; y además a competir en natación. Entonces el joven Erik estudiando las artes de la magia, consigue un libro llamado de memorias llamado The Memoirs of Robert-Houdin, que convirtió en su ídolo; y de esta forma el joven Erik decide utilizar el apellido del mago, añadiéndole una i para indicar el parecido a Houdini. Claro que sus inicios en el mundo del espectáculo fueron en 1882 como trapecista, pero finalmente se dedicó a la magia. Siendo un profesional en todas las ramas, y adquiriendo fama por sus escapismos imposibles, gracias a la gran resistencia física que adquirió por la rigurosa disciplina de la natación, y el atletismo. Su dedicación profesional a la magia, lo convirtió en un erudito en la historia de la magia, que la concebía como un espectáculo en sí mismo y demostró sus habilidades para liberarse del interior de cajas fuertes arrojadas al mar, de camisas de fuerza colgado boca debajo de rascacielos, de diversos tipos de esposas, cuerdas, baúles cerrados con candados y cadenas de cualquier tipo. Uno de los escapes clásicos del joven Houdini, es “la Metamorfosis”, que consistía en que el escapista era atado e introducido dentro de un saco, y a su vez dentro de un baúl; todo ello era atado y sujeto con fuertes candados. Entonces una ayudante subía encima del baúl, levantaba una cortina y al instante siguiente la cortina la cortina bajaba mostrando a un Houdini liberado en el lugar que ocupaba la ayudante. Posteriormente se abría el baúl y se desataba todas las cuerdas del saco, para mostrar a la asistente dentro de la caja. Y tan famosa ayudante en el número de la metamorfosis era Beatrice Rahner, quién posteriormente sería la esposa de Harry Houdini. Sus habilidades para liberarse de ataduras con esposas, cadenas con candados, y otros números complicados encantaban al público. Así que de esta forma Houdini realizó un viaje por Europa, con mucho éxito y aumentando así su propia leyenda. Uno de sus grandes números consistía en presentarse en una ciudad, ante el jefe de policía local, o en la prisión, visto por un grupo de periodistas. Proponía su reto que era publicado en los periódicos, y luego comentado en la ciudad. Entonces el escapista era encerrado, atado o encadenado, y al liberarse su reto obtenía promoción en la prensa. Con esto aumentaba su imagen y percepción de sus hazañas. También dentro de sus logros que ofrecía estaba el de ser examinado desnudo para que probaren en él nuevos candados, grilletes, esposas, o dispositivos fabricados por la gente del lugar, logrando salir siempre airoso en este tipo de demostraciones peligrosas. Houdini con esto es considerado el mejor escapista de todos los tiempos, y precursor de muchas de sus hazañas y retos. Logró escapar de cuerdas, cadenas, camisas de fuerza, todo tipo de esposas, barriles, cajas, baúles, bidones, bolsas, sacos, ataúdes, jaulas, y habitaciones cerradas. El público que tenía deseaba que triunfara y que fallara, porque la sensación de peligro inminente estaba presente en cada uno de sus números. Y ante eso el público parecía emocionarse más cuando la hazaña se hacía a la vista. De esta forma algunos de sus escapes, se convirtieron en clásicos, como el de la camisa de fuerza, y otros los hacía en secreto detrás de una discreta cortina, donde sus ayudantes no podían entrar, pero tampoco nadie del público podía ver sus técnicas secretas. En algunos escapes demoraba unos pocos minutos, y en otros llegó a tardar más de una hora. Harry Houdini empezó con el tiempo a inventar nuevos retos y desafíos como parte de su espectáculo en teatros, con el afán de conseguir lo imposible y causar más sensación. Uno de sus retos fue el bidón de leche; que consistía en un angosto bidón relleno de agua en el que era sumergido completamente y del que escapaba tras unas cortinas, fuera de la vista del público, que le pedía contener la respiración tanto como él mientras intentaba escapar, a la vez que un gran reloj mostraba el paso de los minutos. Y el número consistía en que solía escapar al poco de entrar, a veces se sentaba un rato, leía le periódico mientras que la orquesta tocaba música, para darle más emoción el número; entonces levantaban la cortina y aparecía Houdini, culminando el número de una forma triunfante. Ahora para lograr la perfección en sus números el gran escapista Houdini hizo algo que es común en escapistas y especialistas en retos y proezas físicas: logró entrenar hasta el límite. Se sumergía en una bañera de agua llena de bloques de hielo. Y con la práctica pudo aguantar hasta tres minutos sin respirar. Esta habilidad le permitiría enfrentarse a muchos retos, mejor preparado que cualquier persona, en incluso atletas; porque estas hazañas son el resultado de una fuerza física, habilidad y técnicas casi sobrehumanas. Y con estas habilidades, el gran Houdini se obsesionó con la muerte; ya que casi todos sus retos supusieron un enfrentamiento directo con un riesgo mortífero, desafiando un peligro real que cautivaba al público, de tal forma que algunos espectadores abandonaban la sala antes de que terminara el espectáculo. Y con esto muchos de sus retos tenían como protagonista precisamente la inversión en agua, en los que el gran escapista terminaba burlando a la muerte. Otro de sus grandiosos números fue la Cámara de Tortura China, que consistía en un gran acuario en donde era sumergido; colgado boca abajo por los pies, y de donde escapaba al cabo de interminables minutos. Y lo último que se veía antes de que lo cubriera una cortina, era su cara sumergido y golpeando el cristal. Una vez que el gran escapista Houdini alcanzó la fama de estrella internacional, fue mejorando y modificando sus números cada vez más, promocionándolos como muestra de coraje y valor. Se lanzaba atado desde puentes, era sumergido en cajas cerradas, y siempre emergía triunfante y victorioso. Una de sus proezas que congregaba a mucho público, era la de escapar de una camisa de fuerza suspendido boca abajo, colgando de una cuerda en una gran grúa. Esta hazaña la realizó en Nueva York y en Washington, además de otras ciudades. Claro que el costo humano que debía pagar era alto, ya que terminaba adolorido, así que el gran escapista Houdini, empezó a buscar otras salidas artísticas para entretener a su público. De esta forma montó un espectáculo propio en Broadway, con un número que consistía en la desaparición en el escenario de un elefante. También quiso ser recordado como uno de los pioneros en la aviación, siendo la primera persona en volar por Australia. Con el tiempo Houdini incursionó en el cine, participando en películas de acción como protagonista; pero como actor cinematográfico, no tenía el mismo talento que como escapista; ya que en el cine sus escapes el público los consideraba trucos de cámara, y no eran tan efectivos como en directo. Y siguiendo la veta cinematográfica, Houdini probó suerte como empresario de la industria del cine, pero luego abandonó esta empresa. También escribió algunos libros describiendo sus hazañas, y completó una gran biblioteca personal con libros sobre magia de todas las épocas, siendo considerado un escéptico en estas materias. La última parte de su carrera Houdini la dedicó a desenmascarar a los falsos espiritistas; ya que los avances en ciencias, la electricidad, y el cambio de siglo produjeron un resurgimiento de las ciencias de lo paranormal: siendo éstas cuestiones poco entendidas, pero misteriosas y fascinantes para el gran público que llenaban los salones de espectáculos para ver a los espiritistas. Porque el gran escapista Houdini, nunca creyó en el espiritismo, y se enfureció cuando una médium intentó contactar con el espíritu de su fallecida madre, ya que el mensaje que le transcribió estaba en inglés y su madre hablaba alemán, húngaro, y yidis. Como el gran Houdini dedicó años de su vida luchando contra lo paranormal, diseñó un reto definitivo posterior su propia muerte, que ocurrió el 31 de octubre de 1926, a la edad de 52 años, causada por una peritonitis. Entonces el gran escapista Houdini creó un código secreto que compartió con su esposa Bess consistente en diez palabras secretas. Si alguna vez se contactaba alguna médium desde el más allá, el gran Houdini usaría estas palabras, de modo que su esposa Bess pudiera tener la certeza de que el contacto sería genuino. Ante esto diversos espiritistas aseguraron haber entrado en contacto con el espíritu de Houdini, especialmente Arthur Ford; claro que su mujer Bess nunca recibió el código secreto, porque todo esto fue una empresa sin éxito. Con el tiempo pasaron diez años, y su mujer Bess celebró una última sesión sin éxito alguno, apagando una vela que simbólicamente había mantenido encendida junto a la fotografía de Houdini. De esta forma, el 31 de octubre de 1926, fallece a causa de una peritonitis, una de las leyendas de la magia de todos los tiempos, Houdini, quién pudo escapar de todas las trampas, menos de nuestra imperdurable memoria. 
 FIN