jueves, 11 de junio de 2009

El LIBRO INCONCLUSO QUE EL SEÑOR JONSON TERMINÓ DE LEER



CUENTO ENTRE LA LITERATURA INGLESA Y EL ROMANTICISMO PERSONAL.





“El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro; empieza a vivir más sencillamente por fuera”.
Ernest Hemingway.

Al calor de su acogedora chimenea, al mismo tiempo que colgaba decorativamente sus trofeos de África y Asia, el señor Jonson, recorría incesantemente su despacho; mientras saboreaba su protocolar copa de ginebra. De primerísimo factura casi similar al whisky escocés; que tantas veces había probado en sus imaginarios e irreales viajes que solo hacía en su mente. Su despacho era sumamente elegante, cómodo y muy decorativo, digno de cualquier biblioteca de Whashintong. Por todos los trofeos de caza que tenía y que le decoraban de una forma triunfante su glorioso estudio: Hermosos retratos de sus antiguas y ya lejanas novias. Y al lado derecho de tan elegante y lujoso estudio, se encontraba su más preciada posesión afectiva y literaria, que tenía: su gaveta de libros, que eran todos sus cuadernos con los teléfonos y direcciones, de todas las damas que colgaban en tan elegante sala del siglo VI. Pero de entre todas sus obras que tenía el señor Jonson, había uno que le llamaba enormemente la atención. Y sentía miedo por ese libro, a pesar de que no era de terror y ni siquiera de misterio, como el fantasma de Canterville, o los tensionantes relatos policiales de sir Arthur Conan Doyle y; aunque al señor Jonson, le apasionaba la lectura, había una obra que no podía o no quería terminar de leer. Falla de argumento, pánico, lenguaje que no entendía, palabras que no le permitían avanzar, o simple y lisa y llanamente se rehusaba a comprender. Que relacionaba y se daba innumerables vueltas en su despacho; debido al hecho de que más pánico le provocaba el punto de fuga que lograba vislumbrar desde su ángulo de visibilidad; porque el plano de representación era una tétrica y cruz gótica. Tenebrosa, y de los más misterios y actuales salones de esos misteriosos pub; que le causaban terror; porque le recordaban a un en cementado campo; que era el cementerio del lugar, y que lograba ver desde su ventana hacia las afueras de su mundo interior; donde vivía el señor Jonson. Y que dichos pub o renacentistas lugares, que acostumbra a frecuentar, (solo por sus literarias imaginaciones) en las que él consideraba, sus salidas de cacería. En esas expediciones el señor Jonson, no llevaba un arcabuz de mecha, ni tiros, ni tampoco una clásica tenida de camuflado militar; sino que con su elegante y diplomático traje de etiqueta; se enfundaba su cartucho de chocolates, y como cual artera y mortífera arma, llevaba la infalible rosa roja. Muy estéticamente arreglada para lanzarla como cual violento disparo a su certero blanco: Toda hermosa y causal dama que quisiera acompañarlo, en la más intelectual de las conversaciones, de preferencia literaria. Y el señor Jonson quien en sus gloriosos e imaginarios años; había enfrentado a la mismísima muerte con colmillos y rayas; porque así se sentía leyendo en sus prolongadas y eternas tardes; una de sus obras favoritas que devoraba una y otra vez en su despacho: “Al otro lado del río y entre los árboles”. De su mejor amigo, Ernest Hemingway. Y otra de las tantas obras que le apasionaban al señor Jonson, era “Adiós a las armas”. Curiosa y desconcertante contradicción que tenía el señor Jonson, porque precisamente al lado de sus llamados trofeos de caza, lucía gallarda y majestuosamente, toda su colección de artillería de cacería. Como un simbolismo de admiración hacia su mejor amigo, a quien le encantaban: la caza y la pesca. Arcabuces de mecha y piedra, de pedernal, y pistolas; que nunca habían disparado un solo tiro, porque como el mismo él señor Jonson, se autodefinía, “Yo soy un romántico viajero, a la antigua, y un pacifista por devoción”. Y de viajero no tenía prácticamente nada, porque si solo conocía a Francia, era por otra de sus obras de su amigo, “París era una fiesta”. Era tanta la confianza y amistad que tenía con él, que cuando no lograba entender un párrafo específico del capitulo 3, lo llamaba a su casa, para que se lo explicara. Muchas veces que leía, y releía la obra, y con la amistad, confianza y buena voluntad que tenía su mejor amigo, se lo relataba; entonces el señor Jonson, anotaba en una hoja aparte de sus personales cuadernos de su escritorio; e intercalaba la explicación, que su amigo amablemente le daba y hasta bromeaba con el; cuando lo aconsejaba y le decía, oye mi viejo: “El talento consiste en como vive uno la vida”. Al mismo tiempo que cuando divagaba con dicha obra, se deleitaba escuchando cualquier concierto de violonchelo de Vivaldi, porque sabía que esa era la música preferida, de su amigo. Y era un caballero muy refinado; en todo ámbito de materias musicales; porque tenía una personal admiración, hacia Sherlok Holmes.
Por el hecho de que el genial detective, que aparte de ser investigador, era un eximio violinista; creado por otro de los grandes maestros ingleses que admiraba el señor Jonson: sir Arthur Conan Doyle. Claro que tampoco despreciaba ni le mostraba su desinterés; a otro gran creador de la literatura británico, el señor Henry Graham Greene, con su investigador personaje: “El agente confidencial”. En el momento musical, preciso que marcaba como un metrónomo la música que al señor Jonson le tocaba decidir; entre la majestuosidad clásica del violín, y la profundidad honda, se quedaba indudablemente con los conciertos de violonchelo, del gran compositor Vivaldi. Porque este era el favorito de su amigo, en cuanto a gustos musicales se refiere. No en lo que a sus aventureros ámbitos deportivos; que tanto le apasionaban al señor Ernest Hemingway. Y en sus añorados y lejanos recuerdos, que tenía el señor Jonson, se sentía orgulloso de haber sido ex alumno del: Oak Park And River forest Hight School; porque esa era la institución educacional, por la que había pasado su admirado maestro; a quien leyó y conoció personalmente durante toda su vida. El señor Jonson era todo un intelectual, con gustos literarios muy exclusivos, y seleccionados documentadamente. Admiraba a muchos personajes; como por ejemplo a Hercules Poirot, fruto de la genial invención, de toda una eminencia en las letras británicas, la señora Agatha Christie. Y el romántico sentimiento de identificación personal, para con su prototipo de novia; el señor Jonson lo encontraba de una forma perfecta en la señorita JANE MARPLE, o también conocida como MISS MARPLE. Misteriosa y seductora dama; fruto de la inigualable pluma, de tan talentosa diosa de las artes literarias. El señor Jonson en su enamoramiento mental e imaginario; soñaba encontrarse con su ansiada MISS MARPLE, para lucir de una forma literaria su personal amor. En su simbólica alforja de cazador-conquistador; llevaba preparado y escrito de su puño y letra; un poema de los tantos grandes maestros de la literatura inglesa que le apasionaban:


LORD BYRON

(Reino Unido, Londres 1788-1824)

EN UN ÁLBUM

Sobre la fría losa de una tumba
Un nombre retiene la mirada de los que pasan,

De igual modo, cuando mires esta página,
Pueda el mío atraer tus ojos y tu pensamiento.

Y cada vez cada vez que acudas a leer este nombre,
Piensa en mí como se piensa en los muertos;

E imagina que mi corazón está aquí,
Inhumado e intacto.

VIII

Muchas veces, y cuando su alegría
Era más exaltada, se veía la angustia
Planear sobre la frente de Childe-Harold

Cual un raro relámpago: diríase
Que el recuerdo de una lucha mortal
O de un amor infeliz le traicionaba.
Pero nadie había aclarado este misterio,

Pues su alma no era abierta e ingenua,
Que encontrara consuelo en confiar sus penas,

Para nada quería la compañía de amigos
Que le consolaran o con él se afligieran
Ante una desgracia inevitable.

IX

Así, en el fondo, nadie le quería,
Aunque reuniera en su mesa y en sus salones invitados llegados de cerca o de lejos,
A quienes conocía como aduladores

De sus días de fiesta, parásitos
Sin corazón del festín ofrecido,
Nadie le amaba, ni aun sus amantes,
Pues la mujer sólo ama el lujo y el poder,

Y cuando se desvanece, el amor
Levanta el vuelo; como la mariposa
Nocturna, la hermosura se deja

Atraer por cuanto brilla y Mammón
Triunfa donde el querubín fracasa.

"¡Sol del que triste vela,
Astro de cumbre fría,
Cuyos trémulos rayos de la noche
Para mostrar las sombras sólo brillan.
OH, cuánto te asemeja
De la pasada dicha
Al pálido recuerdo, que del alma
¡Sólo hace ver la soledad umbría!
Reflejo de una llama
Oculta o extinguida,
Llena la mente, pero no la enciende;
Vive en el alma, pero no lo anima.
Descubre cual tú, sombras
Que esmalta o acaricia,
Y como a ti, tan sólo la contempla
El dolor mudo en férvida vigilia

FIN


Y en el bolsillo de su elegante y no cazadora chaqueta; un delicado perfume varonil, para luego impregnarle poéticamente unas gotas en la hoja de dicho poema; perfumarse con él en su cuello; y en la femenina y elegante muñeca de su añorada novia. Pero su ilusoria espera mental; que hacía en las horas de su elegante despacho; se tornaba interminable. Y cuando como cual indómito cazador; que se armaba de valor para practicar uno de los deportes favoritos de su admirado mentor; se alistaba a la llegada de su soñada MISS MARPLE. En esos misteriosos salones, que asociaba con la tenebrosa y tétrica cruz de los ya señalados pub góticos, que solo en sus imaginarios y mentales viajes visitaba una y otra vez; con la ya obsesiva espera de su elegante y misteriosa dama. Porque en la vida real, MISS MARPLE nunca había existido, debido a que el señor Jonson; jamás visitó en persona dichos pub. Y como todo elegante y protocolar señor intelectual; también demostraba y le rendía su personal pleitesía a otro de los mundiales maestros, de la literatura británica: el señor William Shakespeare. Por los admirables y literarios, personajes que había creado. Fruto de su inigualable e histórica tinta; escrita por la pluma de ganso: Hamlet, Otelo (el moro de Venecia), El rey Lear, Macbeth, el mercader de Venecia y en su mente siempre recordaba una cita, que lo llevaba a volar, más allá de toda su galaxia literaria: “Horacio, hay mas cosas en el espacio exterior, de las que tu filosofía puede comprender”. Y a veces cuando en sus divagaciones reales y mentales, que el señor Jonson reflexionaba; cuando planteaba que su vida era un sueño; (Como Calderón de la Barca) recurría a los libros de cabecera, como las llamadas él: Las obras completas de Sigmund Freud; que le ayudaban introspectivamente a interpretarse y a autoanalizarse. Y cuando al final se armo de valor, por todas las extendidas conversaciones que había tenido con su gran mentor literario y amigo; y como el más valiente y osado de los cazadores; al fin logró leer la ultima pagina del libro; y pudo entender claramente el contenido inconcluso que el señor Jonson nunca termino de leer. Porque el terror, que al final después de haber conocido el señor Jonson, al viajar en sus imaginarios viajes a las selvas africanas; y al haber enfrentado a la salvaje muerte animalesca, por un arma que nunca disparó; a sentirse todo un investigador privado, en Londres; al haber saboreado imaginariamente las deliciosas pasta de Italia, propias de Venecia; y al haberse deleitado con los exclusivos y poéticos vinos franceses. Llegó a concluir que todo ese recorrido mundial y soñado; que solo hizo en las lecturas que tanto le apasionaban; lo armo de valor, y vio la nota que decía claramente: “Aquí descansa en paz, el señor Jonson, insigne bibliotecario de Whashintong, quien por su miedo a las armas, y sus mortíferos tiros, reemplazaba esta afición por la romántica rosa roja, los finos chocolates importados, que con dicha artillería, nunca logró cazar ninguna de todas las piezas de cacería, a las que ni con su mejor puntería literaria, logro acertar; a cualquier dama elegante que quisiera entablar con el una cotidiana y casual conversación, que solo trate de autores, libros y literatura, en los oscuros pub góticos que al señor Jonson imaginariamente le encantaba frecuentar, pero que nunca llego a visitar personalmente; en su extendida espera, de su imaginaria novia, que era; la señorita MISS MARPLE ”. Esta inscripción, estaba escrita en el libro inconcluso que el señor Jonson nunca terminó de leer; que era su OBITUARIO; y estampado en la fría losa de su tumba, junto con una de esas tenebrosas y tétricas cruces góticas; que le daban justamente al punto de fuga; que veía desde la ventana de su elegante despacho.

Fin.

EL REAL BESTIARIO DE LOS PEGASOS CHILENOS




“Los dioses griegos son personas, no abstracciones, ideas o conceptos”.
Walter Burkert



Mercurio, que en la mitología romana, era un importante dios del comercio; porque su nombre alude a la palabra “mercancía”, y su calificativo deriva de los vuelos rápidos. Por consiguiente era un destacado comerciante ecuestre, que al mismo tiempo cumplía las funciones laborales de ser el secretario personal, que estaba a cargo de los pegasos de su amo mayor, el señor Zeus. Que en la mitología griega era “el padre de los dioses y los hombres”. Gobernando a los dioses del monte Olimpo, ya que era el rey de los dioses que supervisaba el universo; siendo dios del cielo, y del trueno. Posteriormente lo conoceremos como el gran amo, el patrón, el amo mayor, el gran negociante, el negociante ecuetre, el rey entre otros apelativos. Mercurio, se destacaba por su velocidad, en lo que a relaciones comerciales se refiere; porque era un secretario muy eficiente, cuando se trababa de cerrar un negocio, ya que los sueños hípicos del patrón, eran estrictamente ordenados en relación a su organización de libros adminitrativos. Porque en el Olimpo, podía sonar en cualquier momento el teléfono que estaba en la oficina del gran negociante ecuestre cerca de la antesala. Y si sonaba era estrictamente para llamadas profesionales, de negocios o asuntos amorosos, ya que el perfecto tenía toda una fama de galán conquistador; por todas las hermosas damas que asistían a las reuniones, que el gran amo organizaba en el Olimpo. Hermosas y refinadas damas a las que el gran amo denominaba sus inspiraciones, porque le recordaban a sus intelectuales y personales lecturas sobre historia griega, artes, ciencias y por supuesto no podía faltar el refinado gusto que el amo mayor tenía por la poesía homérica. Dichas bellezas con las que se relacionaba el gran galán, tenían su procedencia al norte de las llanuras del Caucaso, por eso que para él eran las Amazonas. Donde las demandas de las Amazonas, eran estrictamente femeninas, no aceptando ninguna opinión varonil, ni aunque fuera del más capacitado de los ingenieros comerciales, o del más experimentado de los economistas, porque como hábiles y gallardas guerreras de la antigüedad; tenían sus gustos muy exigentes en lo que son los productos ecuestres de ventas, demandando pegasos de primera selección y por supuesto, lo más finos pura sangre, a ser cotizados en la bolsa de valores de Nueva York. Demandas que el rey se empeñaba en cumplir, para satisfacer los exigentes y caros gustos de las Amazonas, como un experimentado capitalista empresario que maneja profesionalmente sus negocios, siguiendo los patrones económicos de la bolsa de valores norteamericana. El gran patrón, como todo galán intelectual era un estudioso de la psicología, porque dentro de su autores predilectos se encontraba Carl Jung, con su teoría de los mitos griegos: “Los elementos estructurales que forman los mitos, son representados en la psique inconsciente”. Planteamiento que se basaba en los denominados arquetipos, o patrones arcaicos heredados de dicho autor. En lo que corresponde a la personal y mental identificación, de lo que para el señor Zeus representa su inconsciente colectivo, este es dado por el amplio recorrido de su memoria, haciéndolo en base a la interpretación psicológica de los mitos; que está representada en su psique personal, identificada directamente con el libro “La Odisea” de Homero. Dicho análisis mental, el gran amo lo contrastaba con las teorías de Robert A. Segal, que interpetaba a un mito en los arquetipos que planteaba Jung, al leer el gran patrón, una y otra vez “La Odisea” de Homero. Porque ella plantea que muestra la razón de la vida, en base a un patrón heróico; de acuerdo a la mitología griega del autor Károly Kerényi. Ahora bien, al gran negociante -como su apelativo lo indica-, no le gustaba hacer esperar ni a las Amazonas, ni mucho menos a sus mecenas. Y como planteaba Neil Hurley, “quién paga manda”, al mecenas no hay que hacerlo esperar, porque el cliente siempre tiene la razón, en sus demandantes y exigentes pedidos.
Debido a que los mecenas eran demandantes clientes, interesados por los pegasos chilenos. En lo que menos se fijaban los mecenas, era en el precio de lo que costaba cada pegaso. Pero en lo que sí los mecenas estaba atentos, cuando compraban un pegaso, era en la velocidad olímpica que pudiera tener tan magnífico animal, y que cumpliera los mismos parámetros y marcas deportivas actuales de Atenas. El amo mayor es un omnipotente empresario como lo llamaba Mercurio, que lucía gallardamente su atuendo con sus brillantes Botas Derby Hombres de los jinetes cazabotas que son tipo arneses; y el costoso Endurance Light Helmet que es el casco del jinete. Porque las grandes olimpiadas para las cuales preparaba a sus hermosos y magníficos pegasos tenían su carácter lírico; contemplando todas las exigentes pruebas de equitación por la rigurosidad que demandaban las reglas de la competencia, que eran como diríamos en Chile un deporte de sainete. Tales pruebas las realizaban los gallardos jinetes de las hípicas, que se llevaban a cabo en los floridos campos denominadas folclóricamente “carreras a la chilena”, realizándose en Pekín. Si existía la remota posibilidad de que en algún momento Mercurio, le dijera jamelgo a un pegaso, le llegaba automáticamente su sobre azul de despido; firmado con la refinada tinta y la rubrica dorada del patrón en persona. Igual política mercantil de los actuales negocios para con los mecenas; porque el gran negociante ecuestre era muy estricto, en lo que al trato de sus pegasos concierne y se refiere. Cabe destacar que también si al correo electrónico del computador personal que el gran amo tenía en el Olimpo, si en algún momento le llegaba una orden ofensiva como esa, automáticamente tomaba él mismo el teléfono, y cerraba todo tipo de relación económica y comercial con el mecenas que hubiera enviado dicho correo; porque no soportaba que hablasen mal de sus pegasos, ya que ellos eran entrenados para los juegos ecuestres, para la venta, y además eran finos y pura sangre. Y a los juegos ecuestres y pruebas hípicas tenían una cronología histórica-universal; similares a los mundiales de fútbol, que son llevados a cabo en diversos países, como: Alemania, México, España, Chile en 1962; vale decir eran, cada 4 años. De modo que los vencedores irían a competir a Atenas, siendo los campeones mundiales si lograban triunfar allá, por supuesto. El magnifico como ya sabemos era todo un estudioso y muy ordenado en sus registros; de modo que siempre tenía a mano el libro con el cuál se fundamentaba históricamente sobre el nacimiento de la equitación como deporte. Documentándose sobre su creador, el conde Fiaschi en el año 1539 en la ciudad italiana de Ferrara. Dicha base fidedigna era el fundamento relacionado con el antecedente histórico de Estocolmo en el año 1990; porque en ese año fue llevada a cabo la equitación por primera vez como deporte oficial, pero en París. Ya que la Federación Ecuestre Internacional (FEI), se registró históricamente en el año 1912 en Estocolmo, creándose la federación internacional en el año 1921, por la exigente rigurosidad de las pruebas ecuestres que eran las mismas que se exigían en las olimpiadas de Pekín, contemplando: La doma del pegaso, los saltos de resistencia, las carreras a través del campo, que intercalaban los saltos en el estadio con vallas, llendo de las más baja a la más alta. En los diarios electrónicos e impresos que el señor Zeus tenía en su despacho del Olimpo, salían en sus titulares que el campeón chileno de equitación, ya estaba clasificado para los juegos olímpicos de Pekín, a realizarse el 2008. Y dicho jinete se llamaba Antonio Arancio G. Las finalidades del deporte de sainete, para el gran patrón estaban determinadas por la Federación Ecuestre Internacional. Porque los juegos hípicos son un deporte muy elitista, debido a su elevado valor monetario, con que se tasaban los pegasos en la bolsa de valores de Estados Unidos. Los pegasos que estaban al cuidado de Mercurio, eran tratados de una forma muy profesional, con domadores, equitadores, y veterinarios; debido a las exigencias rigurosas del gran amo, porque dichas demandas estaban orientadas para las pruebas ecuestres. Los nombres de esos pegasos favoritos del gran negociante eran su propiedad intocable, y se llamaban: Babieca, como el del Mío Cid Campeador; Rocinante, como el de don Quijote de la Mancha; Tornado, que era el del Zorro, (o don Diego de la Vega); Plata, aludiendo al del Llanero Solitario, Pinto que era su brazo derecho, el indio Toro; pero el más joven de todos era Bucéfalo, siendo el predilecto del patrón, porque así se llamaba el de Alejandro Magno. Entre la lista de mecenas del patrón, que estaba en el despacho de la oficina del olimpo, se encontraban: Anky van Grunsven, Ludger Beerbaum, Isabell Werth, Laura Kraut, Beezie Madden, Gina Miles, Nadine Capellmann, Will Simpson, McLain Ward.
A las hijas del señor Zeus, él las consideraba sus Ninfas: Que eran divinidades. Doncellas por su hermosura debido a que realmente eran actuales modelos profesionales. Una de ellas se llamaba Afrodita, siendo ella la predilecta del gran amo; que resplandecía por su belleza. Además estaba enamorada de un jinete de las pruebas hípicas, el más gallardo y apuesto. Su nombre era Ares, por la tenacidad con la que se desempeñaba en las pruebas de equitación; siendo en la mitología griega el dios de la guerra. La otra hija que tenía el patrón era Atenea. Una intelectual muy sabia y estudiosa, porque le encantaba los libros de preferencia correspondiente a la poesía griega y homérica. Como el patrón tenía gustos muy refinados en lo que se refiere a la decoración externa del Olimpo, mantenía en las afueras estatuas de la cultura griega. Y entre ellas estaban: La figura de Artemisa: Que en la Roma antigua representaba a Diana, la cazadora de dragones. En donde se imponía teatralmente con su arco y flecha; muy indómita y legendaria. En cierta forma al gran señor le infundaba un particular miedo; porque la veía agresiva y vengativa. Contemplada dentro de la literatura griega, como la diosa que mataba a las bestias. Poseía el don de la inmortalidad, con un prototipo de belleza mitológico; todo un emblema para las actuales modelos que solían aparecer; en las revistas internacionales de publicidad; que tanto le gustaba coleccionar al patriarca del Olimpo. Otra de sus esculturas predilectas, que tenía en las afueras el gran señor, era Escila; un ser monstruoso que tenía medio cuerpo de mujer, sostenido por seis medios perros cada uno de ellos, con una cabeza y dos patas. Antes de haber sufrido tan cruel metamorfosis era una bella doncella griega, que al enamorarse de Glauco; sufrió dicho castigo que le propinó la hechicera Circe. Tal evento de elección romántica; fue considerado una ofensa en las tradiciones griegas; lo que la llevo a ser convertida en dicha aberración. En el desenlace de tan violento amor; Escila prefiere a Glauco. Donde encuentra su triste muerte, a manos de Heracles. También, como parte infaltable de la decoración; se encontraba la conocida Esfinge, asociada a las leyendas egipcias; que en su descripción contempla su cabeza de mujer, con cuerpo de león y alas. En la tierra de las pirámides, retaba a todo desconocido que se le cruzara en su camino, con un acertijo que debía resolver, usando inteligencia y astucia. Como la que tenía el gran negociante, para con sus asuntos; y si el acertijo no era resuelto correctamente; la esfinge devoraba a quien la desafiara en inteligencia e ingenio. Pero la Esfinge encontró sellado su destino hasta el más allá, por la eterna trascendencia de los tiempos fantásticos; mediante la inteligencia de Edipo; que la supero en conocimientos; hecho que la enloqueció de furia; llevándola al suicidio. Como un despacho y pérdida de un mecenas; con quien el gran patrón, por su sensibilidad cultural simplemente prefería cortar con él todo tipo de relaciones comerciales. Dentro de tal bestiario de espectáculo griego, no podía faltar las Gorgonas. Que eran monstruos, similares a Medusa porque tenían sus cabezas llenas de serpientes; temibles garras de bronce, colmillos, y alas de oro. Medusa, tenía el poder de que con solo una mirada; podía convertir en estatuas de piedra; a todo curioso que invadiera sus dominios y jardines. Las Grayas eran sus hermanas, que se llamaban: Enio, Perefredo y Dino. Viejas y milenarias brujas, que tenían un solo ojo; con el cual vigilaban el camino que conducía a sus hermanas, Las Gorgonas. Que estaban forjadas en esculturas de mármol, y tenían la tarea de cuidar la entrada a dichos dominios. Como los fieles porteros que tenía el perfecto, en la antesala de los dioses. Que constituían el contratado equipo de guardaespaldas, cuidando celosamente la entrada de la antesala del Olimpo del patrón. A Medusa, Perseo valiéndose de su dorado escudo; logra engañar en un juego de imágenes con reflejos ambiguos, para luego proceder a decapitarla; con su dorada y poderosa espada; que los dioses del olimpo, le obsequiaron como regalo. La que como poder poseía el don la destrucción de cualquier superficie; sea ésta de metal o mármol. Los Grifos, en su anatomía están compuestos con un cuerpo que es mitad águila, y mitad león, que resguardaban el invaluable tesoro del señor Zeus, que era aparte de dinero, el capital de sus costosos pegasos. Las Harpías con su cabeza de mujer, su cuerpo de ave, con garras muy afiladas; constituían su generación preolímpica, como las ecuestres carreras; que representaba al patrón, debido a que Las Harpías no respetaban a los dioses; y de esta forma el gran amo les tenía un cierto desprecio. Pero no las dejaba de lado, en la decoración externa de su club ecuestre. Había en la antesala exterior, hacia las afueras otra obra de arte: La Hidra de Lerna, que era un monstruo venenoso de cincuenta cabezas. Y su nacimiento se debe a que; cuando las Danaides les cortaron las cabezas, y las arrojaron al lago; porque las cabezas asesinaron a los cincuenta hijos de Egipto. Dicho monstruo encontró su triste final; por los musculosos poderes de Heracles; en el cumplimiento de sus trabajos; como toda orden empresarial, que le daba el gran patrón a su secretario Mercurio. El Minotauro; infaltable en tan fantástica, antesala exterior; era un ser con cabeza de toro y cuerpo humano. Nacido producto de la unión amorosa de la reina de Creta Pasífae, por no aceptar sus merecidos cortejos. Y por castigo la hace concebir un hijo, con un toro de madera obsequiado por Poseidón. Minos el esposo de Pasífae, encarga a su secretario Dédalo construir un laberinto, para esconder a dicha atrocidad inhumana. Tal insana creación le causaba un terror espantoso al amo mayor, por su preferente gusto lírico en lo que se refiere a un plano estético-humano. El sacrificio que exigía tal aberración antinatural, eran siete mancebos o doncellas, lo que era un elevado costo humano que demandaba dicho monstruo; como los de los exigente mecenas, con los que negociaba el patrón ecuestre; pero que encontró su terminal destino a manos de la fuerza de Teseo, que logró entrar al laberinto y darle su merecida muerte; con la sabia ayuda de Ariadna, hija de Minos. Las Sirenas, eran poéticas representaciones de las deidades femeninas; que poseían en su anatomía cabeza de mujer, y cuerpo de ave. Con su peligrosa seducción, atraían a los hombres con sus melódicos cantos, similar a la magistral música clásica de Orfeo; que le apasionaba al negociante ecuestre, para luego matarlos. Odeseo, era un mecenas muy esquivo, en la cartera de clientes del gran negociante; ya que nunca pudo hacer tratos comerciales con él. Porque no escuchaba sus singles publicitarios en las radio; ni contestaba las llamadas a su teléfono celular; como quien se tapa los oídos con cera. El gran amo por su carácter egocéntrico se identificaba con Tifón; porque soñaba con ser el rey del mundo. Tifón, era hijo de Gea y de Tértado, tenía cabezas de dragón, y en su cintura serpientes; además de estar provisto de alas. Sus ojos lanzaban fuego, siendo alto, imponente y majestuoso como una montaña. Hera, se llamaba la esposa del señor Zeus, porque de acuerdo a la mitología griega; había formado la vía láctea. Y el patriarca le rendía pleitesía; siendo la diosa de mayor rango, en el Olimpo. El gran patrón la describía por su belleza: “Era tan hermosa, y resplandeciente como un pavo real, y fijaba sus ojos en su distinguido plumaje”. Como las hermosas pieles que tanto le gustaban comprar; que salían en las mensuales ofertas, de las revistas internacionales de publicidad, a las cuales el poderoso negociante, estaba suscrito. Hera tenía un carácter fuerte, dominante, y excesivamente celosa, de todas las musas con las que su esposo, se relacionaba, aunque fuera en términos comerciales. A pesar de que al gran señor le apasionaban las mujeres hermosas; solo a su esposa Hera, le mantenía su merecido respeto. Porque para el rey, ella representaba toda su idealización femenina y personal, desde el punto de vista que abarca la poesía griega. Las Hespérides eran las ninfas del ocaso; que habitaban en el occidental océano como las describía en sus poéticas obras Herísodo, eran las hijas de la noche: tres estatuas llamadas: Egle, Eritia y Hesperaretusa, que al gran negociante le recordaban sus gustos musicales, porque como dicen las leyendas, su música es ambrosía. Como el gran amo era un experto cazador; no podía faltar en los exteriores de su antesala, que daban a sus edenísticos jardines la omnipotente escultura de Atalanta. Heroína vinculada con dichas prácticas deportivas; que aprendió precisamente por depredadores furtivos. Se destacaba por su marcado orgullo femenino; similar a la de la esposa del señor Zeus, Hera. El perfil de un eterno enamorado de su esposa Hera; el señor Zeus, lo estampaba en la divinidad de Calipso; porque Homero la destacaba por su carácter de ser discreta. Vale decir que podía confiar en ella, ya que a su esposa; el gran patriarca le contaba todos las acciones comerciales que realizaba, en la bolsa de valores de Nueva York. Las cuales Calipso, que era una amiga íntima del negociante ecuestre, guardaba reservadamente; más que su secretario personal Mercurio. En ocasiones el patrón tenía acaloradas discusiones con sus musas; estampando dichas diatribas en la diosa Eris; que se decía a sí misma la más hermosa de todas, por su alada forma; y era su representación personal de la intensa discordia femenina. Existía una rivalidad femenina entre las musas que el amo mayor tenía en el Olimpo, por establecer cuál era la más hermosa, de entre todas las que el gran patriarca tenía anotada en su registro comercial, de su computador personal. Entre el amplio equipo laboral que tenía contratado el patrón; se encontraba Ícaro. Un eximio carpintero encargado de todo tipo de arreglos técnicos en los establos, de los costosos pegasos de los cuales era dueño el gran amo. En tan magistral exposición artística-mitológica, no podían faltar los Centauros, con cuerpo de caballo y busto de hombre. En las galerías que decoraban todas las pistas de carreras el predilecto del magnífico, era Quirón; siendo el poseedor de la más grande sabiduría médica de la antigüedad; y profesor de todos los héroes de la mitología griega. Como en todo campo ecuestre, era infaltable la ninfa de Eco. Una hermosa doncella del bosque destacada por sus hermosos cantos, pero por no ser correspondida en el amor, sus cantos la llevan a la autoeliminación. Y dicha deidad el patrón la tenía contratada como su secretaria personal; que le encubría todo tipo de aventuras amorosas, que podían aparecerle ocasionalmente al gran galán, durante los tratados comerciales con sus Amazonas. La ninfa de Eco, tenía la estricta prohibición por parte del gran patrón de no dirigirle la palabra a su esposa Hera. Si lo hacía debía ser única y exclusivamente para sus tratos estrictamente comerciales con los mecenas, y las musas del señor Zeus. Ahora como forma de venganza, que hubiera adoptado el perfecto patrón; si su secretaria, la ninfa de Eco, le hubiera revelado alguno de sus ocasionales romances a su esposa Hera; la habría despedido, automáticamente de su puesto laboral. Y por la rápida e infalible vía del correo electrónico; aparte del teléfono, habría avisado a todas las otras empresas de la competencia; que no la contraten, en sus servicios laborales, por excelentes referencias curriculares que la ninfa de Eco les hubiera presentado. Desde su punto de vista de galán conquistador, el señor Zeus se creía Narciso, que era el más grande de los enamorados,ero enamorado de sí mismo, ya que se amaba más día a día. Solo le importaba el mundo, en el plano de sus personales conveniencias comerciales, para con sus mecenas, y las conquistas que pudiera tener para con sus hermosas musas. Como guardián en la antesala externa, el magnífico tenía a Cerbero; una escultura con tres cabezas. Que no le permitía la salida a sus magnates mecenas; sin ser atendidos lo mejor posible; en cuanto a tratos y demandas comerciales de sus valiosos pegasos se refiere. A pesar de que el gran amo, era un jugador empedernido de la hípica chilena; tenía a un halcón de mascota, que lo bautizó con el nombre de Ave Fénix. Porque renacía de las cenizas, y como era una ave muy longeva; la cuidaba celosamente en su respectiva jaula de oro. Una de las musas favoritas que el gran galán tenía se llamaba Caribdis. Por su hermosura y refinados gustos grastronómicos. A quien el perfecto la invitaba reiteradamente a cenar, para cortejar a una dama de gustos muy refinados porque se encontraba atraído por ella. Todas estas salidas, el gran patrón las realizaba bajo la absoluta discreción y silencio; de su secretaria personal la ninfa de Eco. En lo que respecta a los despachos de los mecenas; con los que el gran negociante ya no quería realizar más tratos comerciales, tenía a su respectivo encargado: Caronte, el barquero de los infiernos que cortaba personalmente todo tipo negocios que no le eran beneficiosos al omnipotente patrón, de acuerdo a las demandas de la bolsa. Los valiosos pegasos ecuestres del señor Zeus, al final no ganaron las olimpiadas, porque nunca se llevaron a cabo en Pekín el año 2008, ni mucho menos en Atenas. Debido a que el gran negociante se encontraba viviendo su sueño eterno, pero no precisamente desde las oficinas de su despacho, sino desde el celestial Olimpo de las constelaciones griegas, donde se sentía el rey del mundo como Tifón. Y ya no podía gobernar sus negocios, porque en los olimpos celestiales no funcionaba su herramienta de trabajo principal que es el computador. Y al cual era imposible que le llegara cualquier correo electrónico, enviado por la cartera de mecenas terrestres, solicitando la compra del más hábil de sus siderales pegasos chilenos. Y a dicho Olimpo su esposa Hera, le iba a dejar flores simbólicamente en su lápida de la tierra, todos los días.

FIN

miércoles, 7 de enero de 2009

DEL ATRASADO MODERNISMO A MI RUPTURISTA VANGUARDISMO PERSONAL

Neruda: Señoras...
Lorca: Y señores: Existe en la fiesta de los toros una suerte llamada "toreo del alimón", en que dos toreros hurtan su cuerpo al toro cogidos de la misma capa.
Neruda: Federico y yo, amarrados por un alambre eléctrico, vamos a parear y a responder esta recepción muy decisiva.
Lorca: Es costumbre en estas reuniones que los poetas muestren su palabra viva, plata o madera, y saluden con su voz propia a sus compañeros y amigos.
Neruda: Pero nosotros vamos a establecer entre vosotros, un muerto, un comensal viudo, oscuro en las tinieblas de una muerte más grande que otras muertes, viudo de la vida, de quien fuera en su hora marido deslumbrante, nos vamos a esconder bajo su sombra ardiendo, vamos a repetir su nombre hasta que su poder salte del olvido. ¿Dónde está, en Buenos Aires, la plaza de Rubén Darío?
Lorca: ¿Dónde está la estatua de Rubén Darío?
Neruda: Él amaba los parques. ¿Dónde está el parque Rubén Darío?
Lorca: ¿Dónde está la tienda de rosas de Rubén Darío?
Neruda: ¿Dónde está el manzano y las manzanas de Rubén Darío? ¿Dónde está el aceite, la resina, el cisne de Rubén Darío?
Lorca: Rubén Darío duerme en su "Nicaragua natal" bajo su espantoso león de marmolina, como esos leones que los ricos ponen en los portales de sus casas.
Neruda: Federico García Lorca, español, y yo, chileno, declinamos la responsabilidad de esta noche de camaradas, hacia esa gran sombra que cantó más altamente que nosotros, y saludó con voz inusitada a la tierra argentina que posamos.
Lorca: Pablo Neruda, chileno, y yo, español, coincidimos en el idioma y en el gran poeta nicaragüense, argentino, chileno y español, Rubén Darío.
Neruda y Lorca en cuyo homenaje y gloria levantamos nuestro vaso.

(Fragmentos)


Si viene cierto y desde mi particular punto de vista, y tratando de ponerme serio; asunto que me demanda mucho trabajo en mi vida personal; debo añadir que la labor o trabajo del escritor es: EDUCAR Y ENSEÑAR. Y lo enfatizo, ya que uno como literato; le debe sumo respeto y admiración a su lector; por consiguiente desde mi punto de vista, y no poniéndome en el lugar de mi pluma desbordada y explosiva; sino en el lugar del lector. Considero y ya hablando seriamente, porque a mi parecer la literatura no es una pérdida de tiempo del lector, que guste de preferir en particular, mi pluma. Es mí deber educar y aportarle conocimientos, al lector sean estos literarios, universales, antropológicos, culturales, para así contribuir al fenómeno mental del aprendizaje. Ahora, de entre las clasificaciones que me han dicho por el Internet, como gótico, emo, candidato, alcalde, concejal, político, cocinero, bueno yo me defino como: folclorista, poeta, payador y eso lo englobo en una sola palabra: escritor. Pero hay una que me ha llamado la atención, desde un tiempo a esta parte, y me permito sumarla a este compendio: profesor. Un total halago, del cual yo, en lo personal, siento que no me lo merezco; ya que, para ser un académico hay que tener vocación y dedicación. Ahora si se tratase de vocación, sí, la tengo pero no precisamente de un elevado académico, ya que yo en lo personal siento que yo estoy muy lejos de esa clasificación, porque a mi precario entender, yo no me merezco esa lisonja. Lo más cercano que podría yo afirmar, en lo que se refieren a las artes y entregas de la consagrada pedagogía; es una afirmación personal: “Como decimos los pescadores, no hay que ser egoístas con los pocos conocimientos que uno tiene”; y dicha afirmación; yo la hago no precisamente desde un plano académico; sino personal y deportivo. Bueno, ahí tengo mi justificación e identificación personal con el maestro Ernest Hemingway; que le apasionaba la pesca, pero yo llego hasta ahí nomás, en lo que se refieren al plano de admiración; solo me identifico con él en lo literario y deportivo; y menos mal que no lo conocí en persona, porque me habría retado por hablador: “Se necesitan 2 años para aprender a hablar, y 60 para aprender a callar”. ¡Aprende Munir!, y no sería el único. Ahora, en lo personal en lo que sí tengo vocación es precisamente en ese aspecto; el de ser un monumental hablador, y comentarista de cualquier forma de arte, como me dijo mi hermano Elías, “tu tienes opinión sobre todo”. Yo que la comento, analizo, ay mala costumbre que he tomado con esto de la literatura. Pero lo que tengo que reconocer; es que me han dicho VANGUARDISTA. Clasificación que por mi espíritu joven aún, como decimos en Chile me llena de motivación y orgullo. Pero no relacionada con el ULTRAÍSMO DE 1918, si yo no soy de ese año, ja, ja, ja, no. Y dentro de mis tantos escritores favoritos se e encuentro Jorge Luis Borges; que con su genialidad, y además le negaron el premio Nóbel, en los años 80, por entrevistarse con Augusto Pinochet Ugarte, sintetizó los principios del ULTRAÍSMO:

1. Reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora.

2. Tachadura de las frases medianeras, los nexos y los adjetivos inútiles.

3. Abolición de los trebejos ornamentales, el confesionalismo, la circunstanciación, las prédicas y la nebulosidad rebuscada.

4. Síntesis de dos o más imágenes en una, que ensancha de ese modo su facultad de sugerencia.

5. Imágenes y metáforas chocantes, ilógicas, donde destacan el mundo del cine, del deporte, del adelanto técnico: "Los motores suenan mejor que endecasílabos" (Guillermo de Torre).

6. Tendencia a establecer una disposición tipográfica nueva de las palabras del poema, pretendiendo de ese modo hacer ver una fusión de la plástica y la poesía.

7. Neologismos, tecnicismos y palabras esdrújulas.

8. Eliminación de la rima.

9. Reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora.

10. Tachadura de las frases medianeras, los nexos y los adjetivos inútiles.

11. Abolición de los trebejos ornamentales, el confesionalismo, la circunstanciación, las prédicas y la nebulosidad rebuscada.

12. Síntesis de dos o más imágenes en una, que ensancha de ese modo su facultad de sugerencia.

13. Imágenes y metáforas chocantes, ilógicas, donde destacan el mundo del cine, del deporte, del adelanto técnico: "Los motores suenan mejor que endecasílabos" (Guillermo de Torre).

14. Tendencia a establecer una disposición tipográfica nueva de las palabras del poema, pretendiendo de ese modo hacer ver una fusión de la plástica y la poesía.

15. Neologismos, tecnicismos y palabras esdrújulas.

16. Eliminación de la rima.

17. Reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora.

18. Tachadura de las frases medianeras, los nexos y los adjetivos inútiles.

19. Abolición de los trebejos ornamentales, el confesionalismo, la circunstanciación, las prédicas y la nebulosidad rebuscada.

20. Síntesis de dos o más imágenes en una, que ensancha de ese modo su facultad de sugerencia.

21. Imágenes y metáforas chocantes, ilógicas, donde destacan el mundo del cine, del deporte, del adelanto técnico: "Los motores suenan mejor que endecasílabos" (Guillermo de Torre).

22. Tendencia a establecer una disposición tipográfica nueva de las palabras del poema, pretendiendo de ese modo hacer ver una fusión de la plástica y la poesía.

23. Neologismos, tecnicismos y palabras esdrújulas.

Y establezco una relación entre el modernismo rubendariano; y el ultraísmo Con la expresión “trebajos ornamentales” un adorno sin sustancia eliminando el sentimentalismo. Ya que el ultraísmo era afín al creacionismo, del poeta chileno Vicente Huidobro, al plantear su postura de libertad del poema frente a la realidad, incluida la realidad íntima del autor; en su obra “arte poética”: “El poeta es un pequeño dios”. Ahora de mí estilo: Del género literario del cuento en particular, que responde a esa tendencia; por una imperiosa necesidad de renovación radical de espíritu; lo que me lleva a plantear mí:

TEORÍA LITERARIA PERSONAL DEL VANGUARDISMO Y ULTRAÍSMO DE RENOVACIÓN; APLICADA AL GÉNERO DEL CUENTO

Y planteo el manejo de una temática puntual; ya sea del siglo XX, o histórica de acuerdo a su cita en una obra literaria determinada como lo es el cuento en particular. Que si viene cierto es posible de abordar en diversos géneros; sean estos: policial, suspenso, surrealista, histórico, de terror, de misterio, filosófico, antropológico, chileno, universal, mundial, folclórico, mitológico, fantástico, ficción, y suma y sigue; ya que la lista es larga, además; de poder hacer una interrelación o mezcla en diversos estilos o géneros, porque a mi entender, no es necesario el mantener solo una línea definida, sino que es posible de ir combinando e interrelacionando los estilos, en mi caso ¡enredando, ja, ja, ja,!. Bueno hablemos del VANGUARDISMO; y el término vanguardia; procede del francés “Avant-garde”, un término del léxico militar que designa a la parte más adelantada del ejército, la que confrontará antes con el enemigo, la «primera línea» de avanzada en exploración y combate. Pero yo no soy combativo, chacotero eso sí; además bien buena la haría yo como escritor al lanzarme contra el ejército, y escribir algo así como “La ciudad y los perros”, y “Pantaleón y las visitadoras”, de Mario Vargas Llosa; y se la voy a dedicar a mis 3 amigos que son coroneles. Andaría súper bien así. Pero bueno si hay que hablar del VANGUARDISMO, me permito citar al pintor Cézanne, quien abrió caminos que de los inicios del siglo XX. Por América del Norte, Centroamérica y América del Sur, de ahí soy de Chile, y del sureeeee; de la IX región de la Araucanía, por Victoria nacioooo y criaoooo, y a mucha honra. Ahora personalmente entre mis gustos pictóricos favoritos se encuentran; Pablo Picasso, Salvador Dalí, Frida Kahlo, y Andy Warhol; a quien yo en lo personal, le tengo suma y auto-impuesta admiración por su maestría en el campo del diseño gráfico publicitario. Siendo un icono de los años 60 en todo lo que se podría clasificar como cultura pop, vale decir su propuesta artística-gráfica-y-publicitaria, y lo cito señor Warhol: “El arte como negocio”. Carrera que seguí, y que por ahí me podría identificar con un grado académico. Claro que en mis años de estudio; nunca me explique en lo personal, que relación había entre diseño gráfico y literatura; hasta que llegue a la parte de comunicación de masas, y como digo yo, ahí junté los tópicos. Y en estos planteamientos literarios cito a las:

CARACTERISTICAS GENERALES DEL VANGUARDISMO

1 La lucha contra las tradiciones, procurando la novedad y la libertad.

2 El carácter experimental y la rapidez con que se suceden las propuestas unas tras otras.

3 Rendir culto a la novedad y a la sorpresa. Los poetas vanguardistas cambian la estructura formal del poema.

4 Renovar completamente los recursos expresivos. Metáforas, la imagen y otros recursos se convierten en reveladores de una dimensión interior.

5 Exploración de lo irracional. El verso se presenta sin leyes métricas ni lógicas, regido por el juego, las similitudes y el azar.

6 Introducir referencias a la vida moderna y al desarrollo. Modos de vida, tecnología, preocupaciones, miedos, etc.

7 Cosmopolitismo: las calles de todas las ciudades forman una red internacional más vital que la red de las academias.

8 Actitud ante la literatura como juego intrascendente, esteticismo. Abolición de los ornamentos, oscuridad rebuscada. Esquematismo.

9 Ingenio: ingeniosidad y fantasía frente a la realidad. Aforismos. Culto a la novedad y a la sorpresa.

10 Sentimientos: deshumanizan el arte obliterado todas las fuentes del sentimentalismo. Destruían el “yo”. Horismo.

11 Feísmo: desorden, estrafalario, chocante, anti-bello.

12 Morfología: lengua no comunicativa, el letrismo, la jitanjáfora y caligramas.

13 Sintaxis: destrucción de la sintaxis. Palabras en libertad. Se tachaban los nexos, las frases medianeras.

14 Métrica: abandono de los moldes eutróficos, de la rima, de la medida, del ritmo. Prosaísmo.

15 Temas: exclusión de lo narrativo y anecdótico.

16 Imaginismo: la metáfora

17 El poeta/artista/arquitecto vanguardista es inconformista, ya que el pasado no le sirve, tiene que buscar un arte que responda a esta novedad interna que el hombre está viviendo, apoyándose en la novedad original que se lleva dentro.

18 Se deben abandonar los temas viejos, ya que carecen de sustancia y no responden al hombre nuevo.

19 En algunos movimientos hay una tendencia a hacer plástica en la coloración de las palabras.

20 En la poesía se juega constantemente con el símbolo.

21 Las reglas tradicionales de la versificación, necesitan una mayor libertad para expresar adecuadamente su mundo interior.

22 Reacciona contra el modernismo y los imitadores de los maestros de esta corriente, existe una conciencia social que los lleva a tomar posiciones frente al hombre y su destino.

23 Nuevos temas, lenguaje poético, revolución formal, desaparición de la anécdota, proposición de temas como el anti-patriotismo.

24 El punto de vista del narrador es múltiple.

25 Existe un vínculo estrecho entre el ambiente y los gustos del personaje.

26 Profundiza en el mundo interior de los personajes, pues se les presenta a través de sus más escondidos estados del alma.

27 El tiempo cronológico no es de suma importancia, sino el tiempo anímico y se toma en cuenta el aspecto presentacional, pues se limita a sugerir para el lector complete, el autor exige presencia de un lector atento que vaya desentrañando los hechos que se presentan y vaya armando inteligentemente las piezas de la novela de nuestro tiempo.

Ahora desde mi personal punto de vista; y por lo rupturista por lo arrebatado que soy, y por mi espíritu joven aún; me defino asociaría mí vanguardismo con una: renovación radical; (no nacional, para que no se me mal interprete, como me han dicho por Internet) en la forma y contenido; del manejo de la temática literaria; considerando lo académicamente establecido como del pasado; y llego yo, me impongo con lo arrebatado que soy; y dejo la pura y media....exposición de una tendencia nueva porque es mía. Ahora del plano del diseño gráfico me salto a la literatura, bueno las letras siempre han estado presentes en mi vida, a ver, no desde hace mucho, de cuando tenía 15 años. Y curiosa sorpresa que me he llevado; ya que yo no soy el único que le ha pasado esto, porque pensaba que yo era el único gracioso que le gustan las letras y estudio diseño gráfico; pero ya he conocido a 2 colegas: Al Jorge Baradit, y a la Pamela Jara. De la tendencia de los nuevos o emergentes. Ellos dos no son graciosos eso sí, que quede claro, son geniales. Y no puedo dejar fuera a Oscar Belmar. Y no puedo dejar fuera de esta exposición al Francisco Ortega, amigo y coterráneo mío de Victoria, que si viene cierto no es diseñador pero si escritor; y a la María José Viera-Gallo, de mí misma generación: ambos periodistas. Claro que a modo de nota personal, para nosotros los escritores emergentes, parece que en Chile solo hay 2 escritores: Pablo Neruda y Gabriela Mistral. Que están leídos y releídos, sí está bien, pero nosotros los emergentes, debemos tener nuestro lugar en las letras chilenas y mundiales. Ah y Oreste Plath se equivocó, al nombrar a las 4 cumbres literarias de Chile: Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha; en su libro “El Santiago que se Fue”. Porque Nicanor Parra se mandó unos medios estudios en teoría literaria; para decir que William Shakespeare era el primer anti-poeta. Y en una entrevista histórica que le hicieron sobre el premio Nóbel, Nicanor Parra respondió: “Si no se lo dieron ni a Miguel de Cervantes y Saavedra, y a William Shakespeare; por qué me lo tendían que dar a mí”, Si claro, andamos súper bien así. Ahora si Nicanor Parra escribió “La cueca larga”, que es a mi entender, uno de sus mejores poemas; yo le paso que lea mi: ANALOGIA LARGA Y GENERAL CHILENSIS, CON SUS PERSONAJES, CIUDADES, FOLCLOR Y VALORES PATRIOS. Entre payas y cuartetas.

http://munireduardoeluticueto.blogspot.com/2008/06/analogia-larga-y-general-chilensis-con.html


Entonces hay que sacar las cuentas, desde ese punto de vista, los mejores escritores que Miguel de Cervantes en España, serían José María Cano, el fundador, de Mecano, Txus de Fellatio, el fundador de mago de Oz. De las damas; las señoritas: Amaia Montero de “La oreja de Van Gogh”, ahora con la señorita Leire Martínez, Mala Rodríguez la ultima revelación del hip-hop español, Natalia Jiménez Sarmiento, en coatoría con Don Pablo Domínguez de “La quinta estación”. La señorita Raquel del Rosario Macías de “El sueño de Morfeo”. Las señoritas: Marta Sánchez, Marta Botía y Marilia Casares de “Ella baila sola”; Patricia Tapia, del grupo Nexx ahora con “Mago de Oz”; de las que me gustan a mí. A ver vámonos a México quienes serían mejores escritores que Juan Rulfo, “Molotov”, y las señoritas Paulina Rubio, Thalía y Julieta Venegas. Por Colombia tenemos a “Juanes”, y a Carlos Vives, el rey del ballenato, a la señorita Shakira, y a Andrea Echeverri en coautoria con el señor Héctor Buitrago de Aterciopelados. Por Argentina mejor que Jorge Luis Borges, a quien le negaron el novel, por entrevistarse con Augusto Pinochet en los 80, tenemos a Charlie García, a León Gieco, a Gustavo Ceratti, de Soda Stereo, a Marciano Cantero de “Los enanitos verdes”, a Lucca Prodan de Summo, por nombrar a algunos. Ahora por qué digo que Oreste Plath se equivocó, desde este punto de vista, porque Pablo Neruda no es poeta, es Rockero, por “Alturas de Macchu Picchu”, escrita en 6/8 en nomenclatura musical de composición y velocidad; cuando el tecladista de los Jaivas Claudio Parra vio el texto; y folklorista, por sus tonadas a Manuel Rodríguez, por los Jaivas; y Pablo de Rokha igual en rockero, porque los amigos de Santiago del grupo “Ocho bolas”, le pusieron música de rock a sus obras. Y bueno a ver la Gabriela Mistral sería una parvularia más, por cantarle a los niños, ha y Vicente Huidobro sería marino por su “Monumento al mar”. Ahora yo en lo personal, bueno por edad tendría algo de modernista; pero me gusta más que me digan Vanguardista, por ser nuevo e innovador, ha ¿cómo estuvo esa?. Porque el principio literario del vanguardismo en cuanto a reglas se refiere, es no respetar ninguna; y yo me encuadro perfecto en esa definición; ya que si se trata de normas, francamente, yo como escritor, no sé en qué género literario, clasificaría a la ridiculez del “Manual de Carreño”, ¿ficción Barata?. Ya que yo si tengo libertad de expresión, al desordenar los parámetro establecidos de la narrativa, en el género del cuento puntualmente. Con mi contradicción por el lenguaje, las épocas, los personajes, y los lugares. No, si no puedo escribir un cuento como la gente ja, ja, ja. Porque claro en un cuento sí exalto mi contenido inconsciente, la pasión como me dijeron por ahí, y mi individualismo. Cuando me describen en forma personal, “cuando tu escribes no escribes tu, escribe tu ego”, pero estos principios aplicados al siglo XXI, donde la estoy pegando. Ahora dejando de lado el interesante planteamiento de Nicanor Parra; debo dejar bien en claro este punto, porque dentro de la tendencia del modernismo; no puedo dejar de citar a dos grandes poetas; uno español: Federico García Lorca, y otro chileno, Pablo Neruda, ¿lo conocen? ja, ja, ja. Quienes con su destreza literaria y siguiendo las reglas hispánicas del toreo “al alimón”, le dedicaron un discurso a poeta nicaragüense Rubén Darío.
Ahora bien dentro del surrealismo, encontramos a su Padre el señor Andre Bretón, quien por hacer una referencia dijo sobre la obra de Frida Khalo “la obra de Frida Khalo es una cinta de seda, alrededor de una bomba”. Vaya yo a saber que me habría dicho de la mía; o en su otra afirmación “hay que cambiar la vida”; o como dijo Carlos Marx: “hay que transformar el mundo”, en mi caso desordenarlo. Ahora no se pasen rollos, si yo no soy marxista, más bien Munirista; de Munir Eduardo Eluti Cueto. O como le decía Pablo de Rokha a Neruda, en la guerrilla literaria: “Neruda no es comunista, es nerudista, el único y probablemente el último”. Porque así nació en surrealismo, como una revolución; al rescatar del hombre su más pura esencia, su yo, el auténtico y el básico. Y en mi caso en eso sí que me identifico, mi yo, tengo que admitirlo. También me permito citar al doctor Sigmund Freud; con sus magistrales teorías psicoanalíticas y le deja el paso a las pasiones, -arrebatadas en mi caso- de la escritura automática; concepto que yo uso porque a veces así me resulta, y después me enmiendo la plana a mí mismo; y para darle una atribución poética a este planteamiento, rescato tres conceptos puntuales, en las líneas del surrealismo y el inconsciente del doctor Freud y el mío: amor, poesía y libertad. Y termino este estudio de una forma diplomática, caballeresca, poética y literaria, por mi suma admiración y respeto que le debo al lector, que precie de preferir y leer mi pluma y estilo.